jueves, 2 de julio de 2009
miércoles, 1 de julio de 2009
SEXTO SENTIDO DIGITAL
Revolucionario sistema libera la data de su cárcel impresa o digital y la saca al mundo integrando la interface de la información con la realidad.
Los investigadores del Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts MIT, llevan años anunciando su intención de desarrollar un ordenador portátil que convierta cualquier superficie en una pantalla interactiva.
Finalmente lo hicieron. Exactamente de la misma manera que Tom Cruise demostró en 'Minority Report', los usuarios de la nueva tecnología podrán sacar información de Internet con los dedos y proyectarla como quieran y donde quieran. Por ejemplo, tomar fotografías simplemente haciendo un marco con las manos. O proyectar un rostro digital sobre cualquier superficie, con solo dibujar un círculo con el dedo.
El milagro se llama WUW Wear Ur World (vístase con su mundo). Pero le dicen el Sexto Sentido Digital, SIXth Sense (sic), porque prácticamente se convierte en parte suya, en su extensión al mundo digital. Consiste en una cámara web que puede ir pegada a su oreja, gafas, gorra etc., un pequeñísimo proyector 3M que cuelga del cuello y un espejo, todo conectado inalámbricamente a un Smartphone Bluetooth que se guarda en el bolsillo (los aparatos del experimento no pasan de US$ 350).
La cámara interpreta la escena que tiene delante, incluyendo los gestos que usted hace con sus manos. El micro (o mejor 'pico') proyector puede proyectar (con la ayuda del espejo) información sobre cualquier superficie frente a usted. La idea es ayudarle a procesar información donde sea, en tiempo real, usando Internet como su mano derecha, y en lugar de un monitor de ordenador, su pantalla pasa a ser cualquier textura a su alrededor.
"Aunque la miniaturización de la tecnología permite hoy estar continuamente conectados a Internet, no existía un eslabón entre la interacción con estos dispositivos digitales y con el mundo físico. SIXth Sense tiende un puente sobre esta grieta", dice la página web del Media Lab. "En el mundo táctil usamos nuestros 5 sentidos para recolectar información sobre el entorno y responder", explicó Pattie Maes, del grupo Interfaces Fluidas del Media Lab en una presentación del SIXth Sense vía Internet.
"Pero mucha de la información que ayuda a entender y responder al mundo no proviene de estos sentidos. Proviene de ordenadores y del Internet". El objetivo de Maes y su grupo de 7 estudiantes es enjaezar los ordenadores para alimentarnos con información digital, de la misma forma en que los sentidos alimentan al cerebro con información ambiental. En la presentación, Maes mostró un video asombroso de su estudiante Pranav Mistry, a quien describe como cerebro del proyecto. En el video, Mistry se colocó tapas de marcadores de colores en 4 dedos para ayudarle a la cámara a distinguirlos y reconocer los gestos de sus manos, con un software creado por él mismo.
En el video, Mistry usa sus dedos para dibujar cosas sobre las paredes, o para crear un marco que le dice a la cámara que tome una foto, la cual queda guardada dentro de su teléfono móvil. Después, Mistry proyecta las fotografías sobre una pared y comienza a escogerlas, arrastrándolas con un dedo.
En otra escena, tiene un pasabordo en la mano, sobre el cual proyecta el estatus de su vuelo y la puerta de embarque, información que está obteniendo en tiempo real del sitio web de la aerolínea. Para leer su correo electrónico en el teléfono móvil, simplemente dibuja el signo @ en el aire con un dedo: un teclado de teléfono aparece proyectado en su mano y él toca los números sobre su piel, efectivamente marcando ese número. Con este sexto sentido digital, el mundo se convierte en un touch up screen, no importa si es su piel, roca, mesa o pared.
"Si necesita saber la hora, pinte un reloj sobre su brazo", dice Maes, mientras Mistry dibuja un círculo en su muñeca izquierda. Inmediatamente la cara de un reloj aparece sobre su mano. Y mientras Mistry lee un periódico en el metro, puede proyectar sobre el periódico un video que le da información complementaria sobre la noticia que lee.
O, cuando va a una librería y toma un libro, puede entrar al internet con su minicámara web, buscar las reseñas acerca de la obra y proyectarlas sobre el libro.
El SIXth Sense comenzó con un proyector más grande instalado encima de un casco. Pero el montaje era demasiado complicado porque la información se proyectaba en la cara de las personas que los investigadores tenían enfrente. Así que el proyector colgando del cuello resultó perfecto. El invento es tan nuevo que sólo lo han mostrado una vez en esa conferencia y aún está lejos de un producto comercial. Pero el potencial es tan grande, que tenían que solicitar la patente.
El toque de gracia es que empresas de celulares acaban de anunciar que van a sacar teléfonos móviles con proyectores incorporados, lo cual simplificará el sistema de Sexto Sentido Digital todavía más.
"El SIXth Sense es un proyecto en desarrollo. Pero el potencial es sensacional. Quizás en de 10 años estaremos anunciando un implante SIXth Sense para el cerebro", dice Maes.
Por Ángela Posada-Swafford
Miami
Video:
http://www.pranavmistry.com/projects/sixthsense/index.htm#VIDEOS
domingo, 31 de mayo de 2009
O PREVENIMOS CIERTOS USOS EN INTERNET O PAGAREMOS LAS CONSECUENCIAS
No todo en la vida está en las pantallas para Vinton Cerf. Mucho menos la fabada que se mete entre pecho y espalda antes de descubrirnos las claves del pasado y el futuro de Internet, esa plataforma gigante que él y sus colegas Bob Kahn, Tim Berners-Lee y Lawrence Roberts inventaron hace más de 40 años.
Ante todo, Vinton Cerf (Connecticut, EE UU, 1943) es un caballero. Un hombre refinado, de exquisitos modales y gustos, que va contando allí donde le llaman cómo él y sus compañeros dieron con este invento después de trabajar para el Pentágono. Y alertando de lo que se viene encima si no espabilamos. De lo bueno y de lo malo.
Al principio no cayeron en que aquella red que fueron probando para los militares cambiaría las costumbres y los modelos de trabajo del planeta. Fueron los años y la perspectiva de negocio de las empresas privadas las que les hicieron darse cuenta de lo que habían creado. Toda una revolución que está poniendo en serios aprietos los modelos de vida y negocio tradicionales. Desde las relaciones personales a la cultura, de los viajes a las campañas políticas y el periodismo.
Una de las cosas que Vinton Cerf sabe con certeza a sus 66 años es que un ordenador no puede cocinarle una paella. Pero sí cómo y dónde conseguir azafrán. Le ocurrió hace poco, de vacaciones en un lugar perdido de su país. Se le antojó hacerse un arroz, pero le faltaba esa especia. Y la encontró online. Lo contaba en una conferencia en la Universidad de Oviedo, donde la Fundación Niemeyer de Avilés le organizó una visita para desarrollar proyectos de futuro. Es la forma que este matemático tiene de agradecer el Premio Príncipe de Asturias que recibió en 2002 junto a los otros impulsores de Internet. "Buscamos formas para desarrollar negocio tecnológico en esta pequeña región del planeta", asegura. Lo hace como científico y como ejecutivo de Google, la empresa con la que Cerf colabora intensamente, además de los experimentos que sigue haciendo para el Gobierno de su país.
¿Cuál era su sueño mientras estudiaba? ¿Tenía alguno? ¿O era demasiado práctico para permitírselo? Si nos retrotraemos a la infancia, siempre me interesó la ciencia. Creo que siempre quise ser científico. Hacer algo importante en matemáticas. Recuerdo que tomaba cursos de cálculo en la UCLA (Universidad de California, Los Ángeles) mientras estaba en el instituto. Una noche, junto a un edificio, en el área de ingeniería electrónica, con 17 años o así, sentí que volvería a la UCLA para hacer algo importante justo en esa área, algo científico.
Y lo consiguió. Los anhelos se cumplen. Bueno, parece que sí. Cuando acabé mi doctorado en Stanford en Matemáticas, regresé a la UCLA y me dediqué a las computadoras, junto a Leonard Kleinrock. Su laboratorio se centraba en lo que se conocía como dirección de redes y yo trabajaba en lo que se llamaba el Arpanet. Así que acabé haciendo trabajos interesantes allí. Yo pensaba que me involucraría en algo relacionado con la física, pero me metí de lleno en las redes.
Aquello era ni más ni menos que el futuro real. Resultaba excitante. Imagínese un recién graduado con la oportunidad delante de investigar cómo unos ordenadores, a distancia, podían conectarse e interactuar juntos. Esa idea de que podías poner en funcionamiento y conexión al tiempo equipos a 3.000 millas de distancia era pura magia. Poder coordinar máquinas lejanas era muy estimulante.
No se podía ni siquiera imaginar que fuera a ser posible, ¿o sí? En aquella época, cuando acabé mis estudios en Stanford, entré a trabajar en IBM. Tenía unos 24 años, luego volví a la UCLA porque necesitaba experiencia de campo en informática. Empezábamos a diseñar sistemas operativos, a inventar programas, pero no se nos planteaba esa posibilidad de trabajar para las redes. Aún no.
¿Fue la primitiva Arpanet, desarrollada para el Departamento de Defensa, la que les dio las pistas? Trabajar en ese experimento y convertirlo en algo útil determinó mi vida. Me guió por el camino definitivo. Más o menos en la primavera de 1973, Bob Kahn, que también recibió el Premio Príncipe de Asturias conmigo, junto a Tim Berners-Lee y Lawrence Roberts, me hizo fijarme en ese problema: ¿cómo interconectar contenidos con redes? El Arpanet fue la primera red que utilizaba tecnología de ese tipo. Bob estaba muy involucrado en eso. El interés de quienes encargaron el trabajo consistía en conectar redes en movimiento también por satélites. De hecho eran tres proyectos: el Arpanet, el experimento por radio y por satélite. La cuestión era interconectarlas entre ellas de manera totalmente transparente. Ése, ¡oh, señor!, era el problema.
¿El gran dilema? De hecho, interconectar esas tres redes empezó a ser conocido como el problema Internet. Era tremendamente intrigante y excitante.
¿Hasta el punto de que fueran conscientes de que aquel paso cambiaría en gran medida el mundo que conocían? Honestamente, le diré que no fue entonces cuando nos dimos cuenta de aquello. Tuvieron que pasar varios años. De hecho, ocurrió en 1988.
¿Tanto? ¿15 años? ¿De qué se ocuparon hasta entonces? Desde 1973 hasta 1988, el trabajo se redujo esencialmente a temas científicos y técnicos, de pura ingeniería, a una escala que afectaba principalmente al Departamento de Defensa y a la comunidad académica.
¿Cómo se dieron cuenta? Pues al entrar a una gran exposición en San Francisco. Se titulaba Inter up. Trataba de adaptar nuestra Internet a todo lo que fuera posible. Convertirlo en algo práctico. En esa exposición estaban empresas como Cisco Systems. Hacían routers que habían comenzado a experimentar con la Universidad de Stanford. Mientras me paseaba, me fijé en otra compañía que se llamaba Three Com, una competidora de la anterior. Les pregunté: ¿cuánto habéis invertido en estos aparatos? Me respondieron que entre 250.000 y 500.000 dólares. Yo pensé: ¡Dios mío, si alguien es capaz de invertir todo este dinero para mostrar esta tecnología deben de estar convencidos de que esto es un gran negocio!
Impepinable. Claro. Pero había más. En 1988, Internet no era accesible al público. Sólo lo utilizaban el Gobierno, las universidades y los militares. Así que la cuestión era cómo ofrecerlo a cada ciudadano, en sus casas, para el comercio. Así que vi la oportunidad de unir dos inventos. Entre 1983 y 1986 había trabajado para la empresa MCI desarrollando un servicio de correo comercial llamado MCI Mail. Pensé: ¿por qué no pedir permiso a lo que se conocía como el Federal Networking Council [Consejo Federal de las Redes], que era el encargado de dar los permisos para utilizar Internet entonces, para unir las dos cosas?
¿Y qué pasó? Lo discutieron un tiempo y dejaron que se probara durante un año. Era perfecto, porque daba la posibilidad de utilizar un programa público para agilizar negocios entre empresas. Así que empezamos a probar en verano de 1989. Se hizo con tres vías: una era la Uunet, que ahora posee Horizon. Otra fue Psinet, que se desarrollaba en Nueva York, y la otra fue Surfnet, que la puso en marcha una empresa llamada General Atomics.
Así fue como empresarios y científicos se unieron. Ahí empezó el gran negocio... La gente pudo ver lo práctico que resultaba todo aquello.
¿No se veía además que todo aquel negocio iba a ir más allá de una mera cuestión práctica, que acarrearía un cambio de mentalidad global? Pues la verdad es que hoy vivimos en un mundo diferente a aquél. Yo creo que todavía pasó más tiempo hasta ser concientes de eso. Debemos irnos al año 1994. Fue entonces cuando la empresa Netscape Communications empezó a ofrecer su navegador en los servidores. El público reaccionó inmediatamente al world wide web (www). Podían incorporar imágenes y sonidos a la Red y actuar como un megáfono, hacerse oír en un mundo en el que hasta entonces no habían tenido la posibilidad de hacerlo. Eso fue toda una revelación, lo que demostró que la Red podía ser un componente y una herramienta de libertad de expresión, de hablar, escuchar y hacerse presente.
¿Así que fueron conscientes del alcance de su invento en diferentes etapas? Algunos de nosotros tuvimos el privilegio de ser testigos del invento primitivo, el Arpanet. Pero hubo otras cosas, inventos como los de Douglas C. Engelbart, el ratón, las ventanas, el hipertexto, el linking... Después el e-mail, que fue inventado hacia 1971. Vimos cómo nacía todo esto, pero no fuimos conscientes de ello hasta que se impuso el world wide web. Fue entonces, a mediados de los noventa, cuando nos dimos cuenta de la verdadera dimensión y la necesidad de adaptarnos a esas nuevas posibilidades.
¿Todavía se asombra ante lo que se puede llegar en la Red? Todos los días. Cada día. El poder que hace que la gente pueda compartir sus ideas, sus métodos de trabajo, sus vidas mediante webs, blogs, twitters, cualquier cosa; que algunos lo hagan por dinero y otros simplemente por necesidad de comunicarse y mostrarse tal como son, es impresionante. El número de usuarios interesados en compartir cosas en la Red crece y crece.
¿Qué hay del mundo que quedó atrás? ¿Piensa en él a menudo? Mucho. Crecí en ese mundo en el que no existía la televisión, en el que una llamada de teléfono se convertía en una fiesta en la que tres familias compartían la comunicación. Recuerdo cuando no existían grandes compañías informáticas y los ordenadores eran tan bastos que había que entrar andando en ellos para usarlos. Recuerdo cuando los modems eran lentísimos. Reconozco lo dramático que les resulta a muchos conocer las posibilidades de este mundo y no poder utilizarlo. Pero hay muchos retos en el aire todavía. La rapidez con la que vuela la información nos está retando constantemente a los científicos.
También Internet ha mostrado preocupantes lados oscuros. ¿Cuál de ellos es el que más le inquieta? Varias cosas. La calidad de la información que se muestra en la Red es muy desigual. Alguna es espectacularmente buena, y otra es terrible. Necesitamos mucha agilidad mental para discernir cuál es buena y cuál mala. Siempre hemos tenido ese problema en otros formatos. No puedes confiar en cualquier cosa que ves en la Red. Hay tretas para abusar. Puedes engañar, estafar, abusar.
Pero la vida es así. Cierto. En la vida real, la gente se emborracha y estrella sus coches contra cualquiera; es el precio de la libertad. Debemos reconocer que la gente puede pasarse y debemos dotarnos de controles globales. Para prevenir ciertos usos. O los cortamos o pagaremos las consecuencias.
¿Conseguiremos comportamientos más responsables con el tiempo? Hay un libro titulado Born digital en el que sostienen que no habrá manera de garantizar seguridad jamás en la Red, pero que hay forma de acceder a información fiable. Filtros de lugares con datos buenos, de referencia. La Red no es perfecta, tampoco quienes tratamos de mejorarla, pero nuestra obligación es adecuar todos esos aspectos.
Otra de las referencias antiguas que la Red está aniquilando son los ámbitos de prestigio intelectual. Es un dominio democrático y horizontal. No hay jerarquías ni verticalidad, ni siquiera en el saber. El acceso es inmediato, sin intermediarios, sin líderes de opinión. Emplea usted una palabra interesante. Habla de destruir, lo que le da un matiz negativo y no necesariamente lo es.
Tiene usted razón, puede que hasta sea bueno. En algunos casos, desde luego. La posibilidad de crear tu propio medio de expresión se ha expandido como nunca antes había ocurrido. El problema ahora es quién controla esa propiedad intelectual.
Sí, pero no en términos económicos. Me refiero a la influencia. Ocurren varias cosas. Una es que las autoridades que se alzan no son todas las que antiguamente considerábamos de prestigio. Mire lo que está ocurriendo con los principales periódicos. Las marcas siguen interesando a los lectores que se fían del trabajo de selección que realizan las grandes cabeceras, sus posiciones editoriales y demás. En la nueva manera de actuar que se expande en la Red, lo que cuenta es lo que pinchas, lo que copias; eso nos lleva a los problemas de propiedad intelectual. Habría que identificarlos claramente con etiquetas que avisen que se debe pagar su uso. Pero entonces lo que se extenderá con más facilidad será la opinión de todos aquellos que quieren hacerla circular gratuitamente. Necesitamos llegar a una forma de comportamiento en la que ambas cosas sean compatibles, eso enriquecerá todo. Para eso se han inventado los denominados creative commons, en los que la gente elige si desea que le paguen por utilizar cierto material o no. Pero creo que aún debemos encontrar mejores mecanismos para acceder a esas cosas y evitar que se hagan copias tan fácilmente.
Es un debate abierto, un asunto sin resolver. La cuestión es que actualmente la copia es sencilla; aunque lo prohíbas específicamente, se hacen. Se abusa y debemos llegar a un acuerdo global sobre cómo deseamos tratar los derechos de propiedad intelectual.
La palabra sagrada de la Red es "gratis". ¿No hay manera de cambiar eso? Montones de jóvenes asumen que navegar por la Red es completamente gratis. Pero la voluntad que debe implantarse es la de pagar lo que debe pagarse. Los libros electrónicos pueden acarrear esa cultura. Ofrece muchísimas ventajas y complementos a la lectura tradicional, desde videojuegos hasta diccionarios incorporados. Quien posee la propiedad intelectual es quien debe elegir cómo quiere mostrarla en la Red.
¿Aprenderá el mercado editorial lo que le ha supuesto a la música y al cine la irrupción de Internet? Eso espero. Las compañías discográficas se dieron cuenta de que los consumidores no querían robar la música, que querían precios razonables por una canción en vez de un disco entero, cosas así.
En la prensa escrita se notan ya los estragos. ¿Llegaremos a ver un mundo sin periódicos de papel? Es realmente posible. Con aparatos como el libro electrónico convirtiéndose en algo popular, leer noticias en soportes digitales se extiende cada vez más. Además, se están desarrollando muy bien varios proyectos de periódicos digitales.
¿Qué opina de la proposición que ha realizado el magnate Rupert Murdoch? Insiste en que es imprescindible pagar el acceso a la información periodística. ¿Concuerda eso con los tiempos que vivimos? El coste de producir información necesita ser reconocido. Google ha descubierto que su modelo publicitario funciona para cubrir los costes de esas noticias de la misma forma en que se sostenía el negocio en otros tiempos. Creo que el periodismo es todavía un servicio crítico y necesario, pero el paso hacia el mundo online debe ir acompañado de un replanteamiento creativo del modelo de negocio y sus mecanismos. La publicidad que se crea es mucho más versátil que la impresa y puede llegar a ser más dinámica y personalizada. Me da la impresión de que el sector no ha explorado todavía de manera profunda las posibilidades.
¿Lee todavía el periódico impreso? Sí, aún lo hago. Pero cada vez tiendo más a enterarme de las cosas por Google News para echar un vistazo a aquellos artículos que quiero leer en profundidad. También me parece muy práctico enviar esos artículos y otras referencias a mis colegas. Además, acceder a piezas publicadas en el pasado es algo muy útil, algo que es mucho más difícil en papel.
¿Qué siente cuando todavía toca el papel? ¿Nostalgia? ¡No me haga reír! Poniéndose en las últimas me recuerda al Leviatán. Conservo muchos libros en mi biblioteca y me gustan. Pero debo admitir que empiezo a no ser amigo de las noticias impresas. Se me caen de las manos y se me apilan por ahí como algo que corre peligro de incendio. Así que me encantaría observar cómo el negocio de los periódicos se introduce con éxito en los formatos digitales.
¿En qué está metido ahora? Tiene entre las manos una especie de proyecto de ciencia-ficción, según cuentan por ahí. Me encanta la ciencia-ficción. Te obliga a plantearte retos. ¿Sería capaz de hacer eso? ¿Cómo? La especulación no te lleva a ninguna parte, pero ayuda. Pero en lo que estoy ahora no es ciencia-ficción. Trabajo en conectar de una manera más rápida y más fiable cada cosa que ponemos en órbita en el espacio por medio de Internet. Una de las claves es estandarizar los protocolos de comunicación, homogeneizarlos, normalizarlos. Además, estoy metido en un problema importante. ¿Cómo enviar una nave a la estrella más cercana? La más próxima está a 4,4 años luz. Muy lejos, se lo garantizo. Tardaríamos, en un cohete de los de hoy, 50.000 años. Si nos las arreglamos para alcanzar una décima parte de la velocidad de la luz, podríamos estar allí en 44 años.
El País. Mayo 31 de 2009
VINTON CERF, UNO DE LOS CREADORES DE LA RED MUNDIAL.

Hace más de 35 años, el científico norteamericano Vinton Cerf ingresó a trabajar en Arpanet, un proyecto militar del Departamento de Defensa de Estados Unidos que pretendía transmitir información a través de una gran red. El proyecto, que surgió como una estrategia de seguridad, fue el comienzo de Internet. Hoy a los 66 años, Cerf es vicepresidente de Google.
SEMANA: ¿Usted se imaginó que Arpanet iba a dar paso a Internet?
VINTON CERF: Cuando empezó Arpanet nosotros ya estábamos adelantando Internet. Ya se podían enviar e-mails y transferir archivos. Sabíamos lo que se podía hacer con Internet, pero los computadores eran grandes máquinas, muy costosas y se compartían entre varios. Luego de 25 años los precios bajaron, cada persona tenía su propio computador y lo que no calculamos es que millones de personas iban a poder poner información en la red. Todavía me asombro de todo lo que la gente hace hoy en Internet. Pensé que era un experimento de cinco años y sucedió que el experimento todavía no ha terminado.
SEMANA: ¿Usted recuerda cuál fue el primer 'e-mail' que recibió?
V.C.: Fue hace 38 años. Tal vez fue de alguien de Arpa diciéndonos que los e-mails ya funcionaban. Me emocioné y pensé que era una muy buena forma de comunicación, pues eliminaba las molestas llamadas a la madrugada.
SEMANA: ¿Qué aplicación en Internet le ha impactado más?
V.C.: De los más interesantes es el e-mail porque es el que más se aprovecha. Pero también me impresiona la posibilidad de usar sensores que se controlan por red. Una de mis grandes pasiones es el vino, y gracias a los sensores puedo monitorear cada cinco minutos el ambiente del lugar donde están mis botellas. Aun así, a veces la tecnología falla. Un día la alarma se disparó porque la temperatura subió y yo no podía hacer nada porque estaba fuera de la ciudad. Al regresar diseñé un sistema para manejar la temperatura de manera remota.
SEMANA: ¿Qué va a pasar con los periódicos y las revistas impresas?
V.C.: El negocio de las revistas y periódicos es muy distinto al de la web. La gente accede a la información de otra forma porque cuando lee una revista impresa, sólo tiene eso en las manos. En Internet puede navegar y leer más información de contexto. Si un periódico utiliza el mismo modelo del impreso en la red, no va a funcionar, y entonces vendrá otro que sí haya entendido la diferencia y lo haga, porque la gente sí necesita las noticias.
SEMAANA: ¿Cómo pueden entonces sobrevivir los periódicos?
V.C.: En Internet los costos de impresión y distribución no existen. El problema es sostener la redacción. Para eso es necesario crear avisos en la web con los que el usuario pueda interactuar y que cambien de manera inteligente. Ya existen sitios web que muestran la misma información, pero tienen diferentes anuncios dependiendo del usuario que ingrese. La forma de hacer periodismo no ha cambiando, sólo varía la forma como es presentada la información. La ventaja con la web es que hay una retroalimentación muy interesante porque sirve para conocer la reacción de los lectores.
SEMANA: ¿Es posible hoy un mundo sin Internet?
V.C.: Es difícil con una herramienta tan útil. Con Internet es posible ubicarse con Google Maps, consultar la cartelera de cine o comprar un pasaje. El acceso inmediato a la información es vital, es como imaginarse hoy una vida sin celulares. Son tecnologías que ya son parte de nuestras vidas.
SEMANA: Pero todavía hay mucha gente sin acceso a Internet.
V.C.: Esa brecha cada vez es menor. En 1997 había alrededor de 50 millones de personas conectadas. Hoy día son casi 1.400 millones.Esto significa que cada vez es más asequible y los computadores también son más baratos.
SEMANA: ¿Cuál es el reto más grande que hoy día tiene Internet?
V.C.: Es necesario mejorar la seguridad. Técnicamente es posible expandir el espacio para que quepan más direcciones electrónicas. Se deben continuar creando nuevas aplicaciones. Esto sin contar el diseño interplanetario, un nuevo protocolo creado para operaciones militares espaciales y tácticas de comunicación, que queremos aprovechar de una forma distinta.
Revista Semana Mayo 30 de 2009
domingo, 24 de mayo de 2009
miércoles, 20 de mayo de 2009
11 HITOS EN LA HISTORIA DE INTERNET
Aunque este año se convertirá en cuarentona, Internet cada día se hace más joven y moderna. A cuatro décadas de su creación, como parte de un sistema de defensa de E.U. en plena Guerra Fría, esta Red concentra los contenidos, aplicaciones e información necesaria para que 1.650 millones de personas en todo el mundo, según Internet World Stats, puedan a diario comunicarse, trabajar y entretenerse.
A continuación, un resumen de algunos de los hitos presentes en la historia de Internet en el mundo:
Así nació. En noviembre 21 de 1969 se hizo el primer enlace entre las universidades de Stanford y UCLA, en E.U. La red se llamada Arpanet.
Inventan la www. El británico Tim Berners-Lee inventa en 1989 la World Wide Web que habilitó los dominios o direcciones con letras (como www.enter.com.co), en vez de los complejos códigos IP que identificaban a cada PC conectado a la Red. También creó los enlaces (links). Esto marcó el nacimiento de Internet como lo conocemos ahora.
¡A navegar! Al haber sitios web y enlaces a documentos entre ellos, se crearon los navegadores, programas que permiten ver gráficamente tales contenidos. El primero de ellos, comercial, fue Mosaic. Se lanzó a finales de 1993.
El correo electrónico. Nació en 1961 y en 1966 ya era popular en la incipiente Red. En 1972 científicos del MIT (Instituto Tecnológico de Masachussets) incluyeron la arroba '@' para separar el nombre del usuario, de la dirección que aloja la casilla de mensajes. El 4 de julio de 1996 se lanzó el correo gratuito Hotmail.
Nacen los virus. El primero de ellos se documentó en 1972. En 1984 ingenieros del MIT acuñaron el término 'virus'. El 2 de noviembre de 1998, un estudiante de 23 años creó el primer virus tipo gusano (que infecta un PC y se distribuye automáticamente). Robert Tappan Morris fue el causante de que el 10 por ciento de los PC conectados a Internet en esa época (unas 600.000 máquinas) se 'cayeran' en pocas horas.
Para el desorden, Yahoo! A medida que aumentaba la cantidad de páginas en Internet, se hizo más difícil ordenar los sitios a visitar. Jerry Yang y David Filo, estudiantes de Stanford, crea entonces un directorio organizado de sitios según la categoría de su contenido. Así Yahoo! en 1994, empresa que luego comenzaría a cotizar acciones en la bolsa de Nueva York.
La burbuja 'punto-com'. Ante la fiebre de la Red, en 1997, bancos e inversionistas volcaron miles de millones de dólares al financiamiento de todo tipo de empresas basadas en la Red, conocidas como 'punto-com'. Sin embargo, varias de ellas no tenían un modelo de negocio rentable (era baja la penetración de Internet y de los sistemas de pago virtuales) y en el 2001 estalló una gran crisis que llevó a la quiebra a la mayoría.
Google. En 1997, dos estudiantes de la U. de Stanford, Larry Page y Sergey Brin, crean un sistema que analiza los enlaces que conectan los sitios de Internet para hallar información de manera más efectiva. En poco tiempo, Google se posiciona, por su sencillez y utilidad, como el buscador más exitoso de Internet. En la actualidad ofrece otros servicios como Gmail y Google Maps, entre muchos otros.
Wikis: hecho entre todos. El 15 de enero del 2001 salió a la luz Wikipedia, una enciclopedia virtual que a diario se alimenta y corrige de los aportes de sus usuarios. Dicho modelo de creación comunitaria de contenido se denomina 'wiki', y hace parte, junto con los blogs, de la famosa 'Web 2.0', en la que los usuarios envían información hacia Internet. Wikipedia tiene 465.000 artículos en español y casi tres millones en inglés.
El video se toma la Red. Con el auge de la banda ancha, el video en línea deja de ser una utopía para convertirse en una de las aplicaciones más usadas. El sitio más representativo aquí es Youtube, creado en el 2005 y comprado por Google en el 2006 por 1.650 millones de dólares. Según el sitio, cada segundo se 'suben' 10 horas de video a sus sistemas.
Las redes sociales. MySpace (2003), Facebook (2004) y LinkedIn (2006) y el novedoso sistema de comunicación con mensajes cortos, Twitter (2006) entre otras, se constituyeron en el centro de socialización de los usuarios de Internet. Estos permiten a las personas, entre otras funciones, crear perfiles con su información personal, fotos, videos, enlaces, gustos y hasta aplicaciones. Facebook es la más popular del momento en el mundo con más de 200 millones de usuarios en la actualidad.
Enter. Mayo 20 de 2009
domingo, 26 de abril de 2009
LA VIDA SEGUN TWITTER
A simple vista tienen razón. Pero, ¿cómo se explica entonces que esta red social, de sólo tres años, hoy tenga más de 10 millones de usuarios (es la tercera luego de Facebook y MySpace); sea la de mayor crecimiento (3,5 millones se suscribieron en los primeros meses de 2009); y haya cautivado tanto a personas del común como a celebridades, medios de comunicación y multinacionales? La clave de su éxito, curiosamente, radica en que los usuarios le han dado funciones muy diferentes a la de contestar literalmente la pregunta. De hecho, escribir sobre lo que se está haciendo en ese momento, sobre todo si es muy trivial, es considerado una ofensa para los 'twitteros' más avanzados, quienes ya le han encontrado otros usos, desde posicionar marcas, anunciar eventos y compartir videos interesantes, hasta informar sobre noticias de su entorno. Tal vez el uso más visible ha sido el de servicio noticioso en tiempo real. Janis Krums, por ejemplo, uno de los pasajeros a bordo de un ferry el día en que el A320 de US Airways cayó a las frías aguas del río Hudson escribió en este microblog "hay un avión en el río. Estoy en el ferry que rescata a la gente. Una locura", y acompañó el mensaje con una foto de la escena.
En Colombia, la bomba que explotó hace unos meses en el Blockbuster de la carrera novena con calle 82 de Bogotá, fue dada a conocer por 'twitteros' que se encontraban cerca y daban detalles de lo que sucedía, mucho antes que los medios tradicionales. Aunque tomar fotos y servir de reportero ciudadano no es nuevo, "sí lo es que en Twitter haya la capacidad para comunicarse con muchas personas en un instante", señala Susannah Fox, coautora del Pew Internet Project Data Memo. En efecto, la gran diferencia de Twitter, que en español significa cotorrear, con los chats normales es que rompe con los límites de las comunidades virtuales. Moses Ma, consultor y socio de NextGEN Ventures, explica que en un chat la gente se puede imaginar un espacio cerrado con 25 miembros que hablan de un tema específico. "En Twitter eso no existe. La gente habla simultáneamente y nadie sabe quién oye o quién va a contestar", enfatiza. La idea de Twitter es seguir a alguien y ser seguido por otros. Lo primero es más fácil que lo segundo, pues para lograr ser popular y tener seguidores más allá de los familiares y amigos "hay que redactar entradas con cierto ingenio y aportar cosas nuevas", dice Federico Arango, un 'twittero' con más de 200 seguidores. De hecho, los usuarios reportan que sólo cuando tienen un número crítico de seguidores es cuando las cosas se vuelven interesantes y Twitter empieza a ser una adicción.
Es cuando escriben todo lo que están haciendo y pensando de manera frenética. Un caso extremo que ilustra lo anterior es el de Mike Wilson, quien redactó el mensaje "acabo de estar en un accidente", pocos minutos después de que su avión se salió de la pista al aterrizar en el aeropuerto de Denver.Otros creen que parte del secreto de Twitter es su simplicidad, pues es más sencillo de usar que un blog, el cual exige mucha dedicación. Este factor lo ha hecho atractivo no sólo para los medios de comunicación, cuya gran mayoría está hoy en Twitter alimentando de noticias a sus seguidores, sino también para las celebridades que hoy pueden controlar lo que informan sin que medie la prensa. Es el caso de Shaquille O'Neal, que cuenta con 2.500 seguidores con quienes comparte chistes y noticias de su vida personal. Lo fascinante para quienes siguen a los famosos es que Twitter rompió con el mito de los seis grados de separación que supuestamente había entre una persona y otra. "Esta red hace ver el mundo más pequeño", dice Jack Dorsey, uno de los cofundadores. Incluso hay twitters que vienen de más allá de los límites de la Tierra, como sucede con la sonda Mars Phoenix, cuya ubicación es el planeta Rojo. "Mando la información a la Tierra a través de la red de antenas de Deep Space y luego el equipo de Nasajpl los 'twittea' por nosotros", dice uno de sus más recientes comentarios.
El ejemplo de Barack Obama, quien usó Twitter para hablar directa y rápidamente con sus seguidores en campaña, ha llevado a algunos políticos en Colombia a hacer lo mismo. Rafael Pardo es uno de ellos. Se inscribió hace tres semanas y ya cuenta con 700 seguidores. Dice que lo usa para informar sobre actividades o hacer comentarios sobre un tema concreto. "Es más automático e inmediato que Facebook", dice. Las compañías también han volcado su atención a Twitter porque ven allí oportunidades para posicionar sus marcas, sólo que por ahora esto se hace de una manera muy sutil. Algunas empresas construyen una identidad que les permite escuchar lo que la gente dice acerca de sus productos, no sólo para mejorarlos sino para aclarar malentendidos o rumores infundados que pueden dañar su imagen.En un principio Twitter sólo funcionaba a través del computador pero otros desarrolladores de software fueron creando aplicaciones para facilitar su uso desde dispositivos móviles, con lo que fue posible twittear desde la calle. De hecho, hacerlo en movimiento es lo que le da inmediatez. Y la inmediatez le genera un potencial enorme. Por ejemplo, cuando el administrador Jorge Méndez está escribiendo un reporte para su jefe y necesita un sinónimo, lo solicita en Twitter y en menos de 30 segundos ya está recibiendo respuestas de todo el mundo. "Funciona para que los demás sepan que hay un trancón en un sector de la ciudad o para conseguir con quién tomar un café o para evitar un robo", dice Nicolás Martínez. Martínez, un bogotano con más de 1.000 seguidores en Twitter, considera que esta tecnología logró llenar un vacío que ninguna otra red social había satisfecho. "Yo sentía la necesidad de escribir mis chispazos y ocurrencias y ante la falta de un sitio lo hacía en el estatus del 'messenger'".
Ahora su perfil en Twitter (@diarionocturno) es uno de los más famosos porque "tiene apuntes graciosos y envía buenos 'links"', dice Arango, quien lo tiene dentro de sus contactos a seguir. A pesar de que son frases cortas cree que esta herramienta exige mucha creatividad para comunicar un mensaje en pocas palabras. "Es una gran fábrica de aforismos, altamente adictivo, que acerca a la gente a sus ídolos", concluye Arango. Hay mucho de cierto en todas estas explicaciones. Pero Moses Ma señala que la verdadera razón para el éxito de Twitter es que responde a una necesidad humana de conectarse con otros y expresar lo que se piensa y siente.
En ese sentido tendría fines terapéuticos para aquellos que logran desahogarse a través de este canal de situaciones que los perturban sobre su entorno. Ma también ve a Twitter como un espacio para encontrar reconocimiento social, pues permite a la gente normal sentirse como una celebridad. Pero posiblemente esta red no sea más que una moda, como lo han sido los blogs, Facebook y otros sitios de la red. Como dice Martínez, "yo veo a Twitter muy parecido a lo que hacían los radioaficionados cuando lanzaban un mensaje al aire y a veces alguien lo contestaba y a veces no". Sólo que esta vez hay más gente escuchando y queriendo ser escuchada, gritándoles mensajes a todos y nadie a la vez.
Revista Semana Abril 26 de 2009
jueves, 23 de abril de 2009
LEER LIBROS
Aunque lujo es "todo aquello que supera los medios de alguien para conseguirlo" y la "abundancia de cosas no necesarias", muchísima gente sigue diciendo que, por lo caro, el libro "es un lujo". Y no es cierto. Si se sabe cuál libro elegir entre las montañas de libros de las librerías, donde se ofrecen ediciones baratas de obras clásicas y contemporáneas, habría títulos suficientes para llenar una aceptable biblioteca familiar.
El mercado ofrece objetos de consumo mucho más lujosos, costosos e "innecesarios". Y la gente los compra. Y cuando perecen, porque son productos perecederos, los remplazan por otros iguales. Siguen la cadena de consumo y esta se vuelve circular. Hasta que, de pronto, se concluye que lo hasta entonces comprado y consumido no era "cosa necesaria" en nuestra calidad de vida.
Hace unos días se reveló que los colombianos habíamos pasado de leer un libro y medio a leer dos libros por año. La fracción de diferencia es ridículamente alentadora. No precisa en qué clase de libros se produjo el incremento de la cifra. Es muy posible que ese incremento se haya dado en el consumo de "instant books" y de autoayuda.
La excusa del precio no es un argumento válido para justificar las pocas horas que los colombianos dedicamos a leer libros. La cosa es mucho más sencilla: no fuimos educados para creer que leer un libro y aprender a elegir qué libro se leía era tanto o más fundamental que comprar una botella de whisky, de marca superior, acaso innecesaria, o un par de zapatillas de marca, sumadas a las que ya se arruman en nuestro armario.
No fuimos educados para creer que la lectura de un libro fuera indispensable en nuestra calidad de vida. Si trataron de hacerlo, lo hicieron mal y con la peor de las pedagogías. Por esto se dio una situación paradójica: aumentó la escolaridad de los colombianos, se multiplicaron los centros de enseñanza universitaria, pero apenas leímos medio libro más por año.
El hábito de leer libros conduce al hábito de elegir buenos libros, como la costumbre de "ir al cine" lleva a elegir buenas películas. Ya es hora de distinguir entre leer y leer libros. Papel o pantalla, da lo mismo. Una cosa es la obligación de leer y otra muy distinta la elección placentera de la lectura.
Cuando se habla de hábitos de lectura se está hablando del ejercicio frecuente, a la postre inevitable, de "perder el tiempo" dándonos la posibilidad de aprender nuevas cosas, conocer remotas geografías y culturas, "sumergirnos en lo desconocido para encontrar lo nuevo", encontrar respuestas a preguntas, descubrir algún rasgo insólito de la condición humana, experimentar la emoción de un verso que nos resume algún misterio de la vida.
El lujurioso hábito de leer libros cuesta muchísimo menos que la compulsiva costumbre de consumir "cosas que no se necesitan." No importa que mañana se lea en una pantalla que simula la textura del papel, que admite subrayados y notas a pie de página o que la biblioteca del mundo quepa en una mochila. La materia que asegura la supervivencia del libro es "humana, demasiado humana", y se encuentra entre el pensamiento y la imaginación, algo de lo cual se pierden quienes no leen libros.
Óscar Collazos El Tiempo, Abril 23 de 2009
miércoles, 22 de abril de 2009
"INTERNET ES UN LEGADO AL FUTURO"
Los Príncipes de Asturias han inaugurado www2009, el Congreso dedicado a celebrar los veinte años del nacimiento de la World Wide Web, la popular telaraña que permitió popularizar la navegación. El Príncipe Felipe, en calidad de anfitrión, se mostró entusiasta de las nuevas tecnologías: "Como padres nos interesa mucho la Red, pero no sólo en ese aspecto, sino también por las posibilidades que presenta. La web 2.0 conecta personas con personas en redes sociales o en wikis para colaborar. Los ciudadanos tienen capacidad para crear contenidos por sí mismos. Este fenómeno ha traspasado los individuos para usarse en también en las empresas".
El Príncipe Felipe celebró las posibilidades de este fenómeno: "Mientras nosotros nos esforzamos por comprender el fenómeno, Tim Berners-Lee ya habla de web semántica o web 3.0 que permitirá dar un paso adicional en la difusión de la información. Quiero dar las gracias a todos los que han hecho de la red una herramienta de participación. Os invito a seguir haciéndolo". Antes de concluir su discurso destacó la importancia de nuestro idioma en este entorno: "No hay que minusvalorar el español. Somos el tercer idioma en la Red y el segundo más usado en las redes sociales". Su Alteza Real cerró su intervención con un guiñó que encantó a la audiencia, pronunció el lema del Congreso: Walking on webshine, en lugar de la frase hecha en inglés Walking on sunshine.
Francisco Ros, Secretario de Estado de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información, alavó la evolución de la Red y la democratización de la misma: "Hemos pasado de comprar ordenadores para procesar datos a hacerlo para navegar por Internet".
Tim Berners-Lee, premiado con el Príncipe de Asturias en 2002, invitó a los asistentes a hacer la Red un lugar mucho más colaborativo y cercano: "Tenemos que encontrar maneras de trabajar juntos intuitivamente y con sencillez. Internet tiene que ser un lugar en el que se permita enlazar cualquier texto, vídeo, imagen o documento".
El padre del lenguaje HTML mostró su deseo de cara al futuro: "Me gustaría que la Red creciese con orden y limpieza. Es lo más difícil, pero lo más interesante. Es el legado que dejamos al futuro; es nuestro conocimiento e Historia. Mi sueño sería hacer una pregunta a un ordenador conectado y que vaya a los índices y me dé una respuesta acertada y comprensible".
Vinton Cerf, vicepresidente de Google y uno de los padres de Internet, puso sobre la mesa la necesidad de apostar por la separación de poderes en la red al igual que se ha hecho en los estados democráticos: "Es necesario separar poderes entre proveedores de servicios, de contenidos y de conexión". Siguió apostando por la neutralidad en la red "para mantener el compromiso democrático". Aunque también vertió algunas críticas contra la dificultad para identificar quién y desde dónde envía información. No se olvidó de los países mas desfavorecidos en los que el desarrollo de Internet en dispositivos móviles será clave: "Mucha gente entrará por primera vez en Internet a través del teléfono, hay que hacer esa experiencia accesible, cercana y satisfactoria. También barata, por supuesto".
El País. ROSA JIMÉNEZ CANO - Madrid - 22/04/2009
sábado, 18 de abril de 2009
POR QUÉ NOS ENGANCHAMOS A LA TELEVISIÓN
Las teorías del Patio de Vecinos, de los Wallenda o la de la Hormona Desbocada, que explican por qué en televisión se grita tanto, el triunfo de las series de médicos o de las series para adolescentes, son algunas de las 35 tesis que desarrolla Piti Español para aclarar la fidelidad de la audiencia.
"Com mirar la tele sense prendre mal" ("Cómo mirar la televisión sin hacerte daño") es el título del libro que el guionista Piti Español ha elegido para explicar con ironía por qué algunos programas funcionan y otros, no.
"He titulado el libro 'Cómo mirar la televisión sin hacerte daño' porque es un título atractivo, pero en realidad yo no creo que la televisión sea perjudicial, es simplemente un entretenimiento creado por unos profesionales que buscan llegar al máximo de audiencia y utilizan técnicas diversas para conseguirlo", ha explicado Piti Español a Efe.
Español define la televisión como un patio de vecinos en el que subes la persiana para ver qué pasa y encuentras un montón de ventanas donde ocurren cosas diferentes.
"Como espectadores miraremos primero a una chica duchándose o una pareja discutiendo que a un hombre cocinando, a no ser que el cocinero sea Arguiñano", ha señalado Piti Español.
El libro recoge 35 teorías ideadas por el autor y algunos "principios universales" defendidos por grandes maestros del medio audiovisual, como aquella frase de Hitchcock que dice que "cuanto más malo es el malo, más buena es la película", o aquella otra de Billy Wilder según la cual "todos los penes son demasiado pequeños y todas las películas, demasiado largas".
El autor cree que estas teorías, las propias y las ajenas, pueden ser útiles a profesionales del sector, como guionistas, programadores y creadores de nuevos formatos, pero también a mucha otra gente porque "a cualquiera le puede interesar porqué los catalanes nos pasamos tres horas y media diarias frente a la pantalla".
Un anzuelo que resulta muy goloso a los televidentes son las series de médicos, un fenómeno que Español explica a través de la Teoría de los Wallenda, una familia alemana de funambulistas que basaba su éxito en la posibilidad, siempre presente, de que alguno de ellos se matara durante la actuación.
"La lucha entre la vida y la muerte es el espectáculo más potente que hay, el espectáculo dramático por excelencia", asegura Español.
El autor ha elaborado sus 35 teorías a partir del análisis de la actual programación televisiva, elaborado durante los últimos tres años para preparar su intervención semanal como crítico televisivo en el programa radiofónico de Antoni Bassas.
Piti Español ha reconocido que en los últimos tiempos ha visto mucha televisión, buena y mala, para entender sus claves, pero ahora prefiere "navegar por Internet" porque es donde encuentra cosas nuevas en materia audiovisual, aunque a menudo se rigen por las mismas reglas de toda la vida y consiguen audiencia a partir de los mismos trucos.
Pese a ello, no comparte la opinión de aquellos que se irritan ante la pérdida paulatina de calidad ética y estética de la televisión.
"La televisión es buena o mala en función de cómo la uses", según este profesor de guión de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), que ha trabajado muchos años en televisión y puede asegurar que "en este medio hay profesionales muy buenos".
No obstante, reconoce que "en ocasiones se utilizan malas artes para ganar terreno a la competencia", pero cree que "la telebasura es en realidad minoritaria y la audiencia es libre de arrinconarla".
En compensación, "cada vez hay más series de calidad, sobretodo en Estados Unidos, donde los mejores guionistas se han pasado del cine a la televisión porque pagan mejor".
http://es.noticias.yahoo.com
martes, 7 de abril de 2009
LA VICTORIA DE LA WIKIPEDIA
Así, en tan solo 16 años, el mercado de los productos de referencia pasó del papel al CD y luego a la red. Con su lanzamiento, en 1993, Encarta transformó la manera de consultar: de las tradicionales enciclopedias de tapa dura y costosas ediciones que adornaban las bibliotecas, al mundo de los computadores y la multimedia. El entonces novedoso producto del gigante del software puso en aprietos a instituciones de larga historia y herederas directas de la Ilustración: la Encyclopedia Britannica fue publicada por primera vez en 1768; Larousse, en 1851, y Espasa, en 1908.
Mientras dejar el papel tomó más de 200 años, el siguiente salto no duró ni una década. En 8 años -desde su debut en el 2001-, Wikipedia ofrece más de 12 millones de artículos gratis, de excelente calidad y en más de 200 idiomas, y se convirtió en el referente de consultas del 90 por ciento de estudiantes en Internet. Además, es el séptimo sitio de la red más visitado del mundo, con más de 680 millones de entradas y el octavo en las preferencias de los colombianos.
Su popularidad se ha mantenido debido a su filosofía de difusión gratuita de la información, construida por 1'030.856 usuarios (wikipedistas) en todo el mundo y supervisada por 86 bibliotecarios activos. Ha superado también el escepticismo inicial de muchos críticos acerca de que la creación colectiva disminuiría la precisión de sus artículos. Un estudio del Journal Nature, en el 2007, encontró que por 132 fallas encontradas en la Enciclopedia Británica, hubo 162 en Wikipedia. En conclusión, 2,9 por ciento de errores de la impresa contra un 3,2 por ciento de la gratuita. Un resultado impresionante para un producto en continua transformación, hecho por las ideas de millones de cibernautas y símbolo de una democratización de la información.
Parte del éxito radica en su acceso gratuito, muy distinto de la millonaria inversión que representa adquirir decenas de tomos impresos, con información rígida. Asimismo, el triunfo de Wikipedia le dio la razón a la viabilidad de una enciclopedia hecha por y para la comunidad virtual, con altísimos estándares de calidad, datos actualizados y herramientas como los hipervínculos y traducciones inmediatas. Le resta a este proyecto colectivo virtual un reto mayor: el acceso masivo a ese 90 por ciento de la humanidad que todavía no utiliza Wikipedia, pero que necesita la información.
editorial@eltiempo.com.co Abril 8 de 2009
viernes, 3 de abril de 2009
LA UNIVERSIDAD DE LA INTERNET
Estudiar sin campus. Sin un salón. Sin compañeros en un mismo cuarto. Sin un profesor con mal aliento o que escupa cada vez que habla. Todo esto es posible actualmente con los diferentes programas que existen alrededor del mundo de educación a distancia y a través de internet. ¿El cambio?: Estudiar gratis, o casi gratis al menos.
Para la Universidad del Pueblo, una iniciativa que promete educación superior a distancia por internet y sin cobrar la matrícula, "la educación a un costo mínimo es un derecho básico para todos los que la quieran, no sólo para unos pocos privilegiados". Con esto en mente, Shai Reshef, un empresario israelí involucrado en varios proyectos educativos en línea, decidió poner en marcha la que sería la primera universidad en internet.
Las inscripciones se abren en abril y, de acuerdo con el mismo Reshef, el primer semestre comenzaría en septiembre de este año. Los estudiantes pagarían un costo nominal de entre 15 y 50 dólares por la inscripción y de 10 hasta 100 dólares por los exámenes.
La Universidad del Pueblo tiene sus servidores en Pasadena, California (Estados Unidos) y desde ahí dirigirá la interacción entre los estudiantes que, como en otros programas a distancia en línea, tendrán foros de discusión, tareas y exámenes.
La conexión que el estudiante establece con la universidad es a través de la tecnología conocida como puerto-puerto, la misma que usan los sitios de descarga de música.
De acuerdo con Reshef ya se han recibido miles de correos de personas que desean aplicar a la Universidad del Pueblo. Por cuestiones de logística, la primera promoción de graduados será de apenas 300 personas.
El fundador de la institución educativa en línea también estima que cuando la universidad llegue a 10.000 estudiantes será autosuficiente. Mientras tanto, para poner en marcha el campus, se necesitan cinco millones de dólares, de los cuales uno proviene del bolsillo del empresario israelí; los demás serán recaudados.
Ante el entusiasmo de su promotor, varios expertos han cuestionado la eficacia del proyecto, tanto económica como académicamente. John Bourne, director ejecutivo de Sloan Consortium, una ONG dedicada a integrar tecnologías en línea a la educación superior, afirma que "estaría interesado en saber cómo funciona una facultad sin recursos de una matrícula que asegure la calidad de la educación".
Por su parte, Philip G. Altbach, director del Centro para la Educación Superior Internacional del Boston College, cuestiona cómo se evaluarán a los alumnos, cuál será el papel de los profesores y qué tan adecuado es el currículo americano y británico para las necesidades de un estudiante en Mali, por ejemplo.
Reshef ha aclarado que la universidad aplicará prontamente a una acreditación, lo que le permite a los programas que ofrece tener un reconocimiento de calidad.
El contenido de las carreras, que en un principio serán Administración de Empresas y Ciencias de la Computación, está estructurado de acuerdo con información de otras universidades, como el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), que a través del Open Courseware Consortium ha puesto en la red miles de los cursos que ofrece a disposición de todos los internautas de forma gratuita.
Elespectador.com Marzo 31 de 2009
sábado, 28 de marzo de 2009
TELÉFONOS MÓVIL CON GPS
Teléfonos móviles con GPS amenazan a los tradicionales dispositivos de navegación por satélite
Cuando apenas despuntaba el siglo XXI, los fundadores del sitio web wcities.com, con sede en Londres, imaginaron la posibilidad de que un turista en alguna ciudad del mundo activara su teléfono móvil y la pantalla no solo le revelara su ubicación en un mapa, sino que le suministrara información del lugar donde se encontraba: historia si se trataba de un monumento, especialidad si era en un restaurante, estilo si era un almacén de ropa...
Un ejército de redactores en más de un centenar de ciudades de 70 países levantó una monumental guía turística multilingüe, a la espera de que el sistema de posicionamiento global GPS se masificara dentro de los teléfonos móviles. Pero en ese entonces el sueño de los inversionistas sonaba distante, como le habría parecido un relato de Julio Verne a un lector del siglo XIX, y por eso la actividad en Wcities.com se fue apagando hasta quedar convertida simplemente en una página con reseñas de ciudades.
Hoy día aquellos pioneros y visionarios podrían estar diciendo, como Julio Flórez, "todo nos llega tarde", pues los GPS, esos copilotos virtuales de la era posmoderna, están migrando de forma vertiginosa de su cajita con pantalla en el panorámico del automóvil hacia el teléfono celular. De hecho, según la firma ABI Research, aun cuando los fabricantes de teléfonos móviles prevén una caída en sus ventas del cuatro o el cinco por ciento durante 2009, tienen el consuelo de que sus aparatos con GPS incrementarán sus ventas en seis por ciento. Más aún, calculan que en 2014 el 90 por ciento de los celulares ofrecerán esta herramienta.
Con el nuevo actor en el escenario, los expertos comienzan a preguntarse cómo será en adelante la repartición de la torta del negocio del GPS. De entrada, es claro que el pastel será más grande pues la tecnología tiende a masificarse. Lo que resta por saber es si el celular monopolizará el sistema o si los dispositivos portátiles de navegación (PND, por su sigla en inglés), aquellos de pantalla de 3,5 pulgadas que cuelgan del panorámico de los automóviles, están condenados a desaparecer.
Repartir el ponqué
Por lo pronto, ABI Research les augura un buen futuro a los PND: según sus cuentas, los dispositivos de esta especie preinstalados de fábrica en los vehículos se incrementarán gradualmente a una tasa del 30 por ciento para alcanzar en 2012 más de 10 millones de unidades en Estados Unidos y Europa. Actualmente, Garmin y TomTom son los grandes fabricantes mundiales de PND. Entre ambos se reparten más de la mitad del mercado global, pero Garmin es el número uno en Estados Unidos, país que registró el mayor crecimiento en ventas de estos equipos en los últimos años.
Para Fernando Jiménez, gerente comercial de Coltrack, una empresa que ofrece PND y mapas de navegación de las principales ciudades del país, la participación activa de los fabricantes de celulares impulsará la masificación del uso del GPS en mercados en los que aún su popularidad no es tan marcada, como en Colombia. Jiménez cree que en los próximos tres años esta tecnología será una aplicación común en los celulares, "al igual como hoy en día la mayoría ofrecen conectividad inalámbrica Blutooth".
Sin embargo, el directivo no cree que los celulares acaben con la fabricación de PND, ya que aún los teléfonos tienen desventajas frente a estos dispositivos, como el reducido tamaño de la pantalla -que dificulta la navegación mientras se conduce un automóvil- y la breve duración de la batería del celular.
Hans González, gerente técnico de Motorola, comparte esta visión y comenta que si bien los celulares son un competidor en el mercado de GPS, ellos son un complemento de los PND. "Definitivamente, no los harán desa-parecer", asegura.
La extinción
En cambio, Julián Burbano, portavoz de Samsung, cree que por ahora los celulares son un complemento de los PND, pero el pulso lo ganarán los teléfonos debido a su capacidad de conectarse a Internet. Ahora bien, los fabricantes de celulares aún deben sortear la dificultad de incluir chips de GPS en teléfonos de gama media. Solo así podrán aspirar a masificar la tecnología, plantea Burbano.Mauricio Muñoz, director de soluciones y servicios de Nokia, es aún más drástico: "Las personas van a preferir un solo equipo y será el celular". Esto, porque el teléfono móvil presta el mismo servicio que un GPS tradicional y puede actualizar la información de los mapas en cualquier momento y de manera automática. El directivo asegura que la utilización de GPS en los celulares será una tendencia marcada inicialmente por los usuarios de teléfonos inteligentes, quienes -siempre a la vanguardia- emplearán la herramienta para buscar restaurantes, bares, centros comerciales, droguerías, parqueaderos, teatros y puntos de interés cercanos a su posición.
Pero la prueba más contundente de que los GPS se popularizarán es la fuerte apuesta de los grandes fabricantes. Mientras Samsung y Motorola anuncian que para el segundo semestre de 2009 ampliarán su portafolio de equipos con GPS en el país y la posible oferta de mapas de navegación para algunas ciudades de Colombia, Nokia presentó la semana pasada la tercera edición de su programa de localización y navegación Nokia Maps, que habilitará un paquete de información cartográfica de todo el país, con características especiales en nueve ciudades nacionales. Con este panorama, no quedan dudas, los celulares van por todo el ponqué.
COLOMBIA, EN LA JUGADA
En el país ya hay varias empresas, como Coltrack, Pamacol, Silice Digital y Gisco, que ofrecen equipos y mapas de navegación de las principales ciudades. Así mismo, firmas como Publicar (MapasPublicar.com) desarrollaron servicios que se apoyan en mapas digitales para hacer más útil la información sobre establecimientos comerciales y sitios de interés en las ciudades del país. En algunos casos, estos mapas digitales que se ofrecen, además de permitir la navegación por la Red, brindan completa y detallada información comercial y la ubicación exacta de diferentes puntos de interés para un usuario, como bares, museos, hospitales, centros comerciales, parques, establecimientos públicos o entidades estatales, e incluso tienen imágenes de las rutas y edificaciones en 3D.Revista Cambio. Marzo 28 de 2009
domingo, 22 de marzo de 2009
20 AÑOS DE LA WEB
Se cumplen dos décadas desde cuando el físico Sir Timothy John Berners-Lee desarrolló la World Wide Web (la red mundial), con la cual dio un vuelco a las comunicaciones. Las tres uve dobles que anteceden cada dirección de Internet y hacen parte del lenguaje cotidiano abren hoy las puertas de un universo virtual presente en la vida de una sexta parte de la población global. Los retos que ha desencadenado esta gran telaraña informática abarcan desde el surgimiento de nuevas modalidades de crimen hasta una revolución en los derechos de autor.
Este invento -que en principio buscaba intercambiar información entre un grupo de científicos de la Organización Europea de Investigación Nuclear- ha generado en 20 años una manera distinta de hacer negocios, de abordar las relaciones sociales, de comprar y de acceder a la cultura y al entretenimiento. Las transformaciones han sido de tal profundidad, que ya expertos hablan de un futuro que apuntaría a fenómenos impensables hace unos años, como la desaparición del papel como material para consignar textos y de los periódicos y la extinción de las oficinas de correos.
Colombia no es ajena a la penetración acelerada de Internet. Sólo en el 2008, según la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, el número de suscriptores del país aumentó 46,4 por ciento. Un informe del ente regulador, publicado este mes, confirma que el número de usuarios colombianos de este servicio alcanza los 17 millones, es decir, el 38,5 por ciento de la población total.
Este crecimiento a pasos agigantados de la red, en el país y en el mundo, ha despertado polémicas sobre derechos de autor, suplantación de identidad y distribución ilegal de películas y de música. Los códigos penales de muchas naciones han sido reformados para incluir delitos informáticos y cibernéticos, así como para sentar jurisprudencia sobre situaciones como el 'cibermatoneo' entre adolescentes. Cada día crece también la conciencia de que los usuarios pueden defender sus derechos ante las grandes corporaciones de la red, como Facebook, para proteger sus datos personales de posibles extorsionistas y para blindar su producción intelectual contra potenciales plagiadores.
Uno de los aportes más revolucionarios de estos 20 años de la web ha sido la ampliación de la capacidad de los navegadores de hacer las cosas por ellos mismos. Cualquier persona puede vender lo que quiera por más extraño que sea -como la joven que subastó su virginidad en Ebay-, visitar ciudades, saber dónde están sus amigos, hacer citas a través de una cámara de video, realizar transacciones comerciales, leer periódicos y revistas, organizar marchas de protesta... Un solo video popular en Youtube le da a un anónimo mucho más de los proverbiales 15 segundos de fama. El mundo virtual pareciera no tener límites.
Sin embargo, los días de anarquía de Internet, donde todo es gratis y la información fluye sin censura, podrían estar contados. Cada vez más una tarjeta de crédito es la llave para abrir las puertas. También crecen las alarmas sobre los contenidos violentos, racistas e intolerantes de muchos portales. Hasta las empresas más emblemáticas de la red han tenido que supeditarse a las peticiones de censura de regímenes autocráticos. Cada maravilla con que Internet deslumbra viene hoy en día acompañada de la otra cara de la moneda, más oscura y menos libertaria.
No puede descalificarse de plano este gran invento, que revolucionó las comunicaciones y acortó las distancias. Estas primeras décadas de la web sentaron las bases de un mundo virtual que apenas pierde la inocencia de la infancia. No basta con llevar Internet a rincones remotos: es preciso capacitar a ese 83 por ciento de habitantes del mundo que todavía desconocen esta herramienta indispensable.
jueves, 19 de marzo de 2009
LA REVOLUCIÓN DEL LIBRO DIGITAL
Tenemos que reconocer que, frente al inevitable futuro exitoso del libro digital, quienes amamos del maravilloso mundo bibliográfico aquellos irresistibles encantos de la tinta y el papel nos llenaremos de razones para la inquietud y la nostalgia, y para reclamar como insustituibles aquellas características sensoriales que han hecho del libro impreso el más íntimo y personal de los goces intelectuales.
Hace poco leía a Enrique Vila-Matas discerniendo respecto de este tema y terminé realmente seducido cuando el español refería los sobresaltos que le causó al novelista John Updike la lectura de un ensayo de Kevin Kelly, uno de los más encumbrados personajes de la cibercultura, una especie de gurú "cibertecnólogo" a quien ya se considera un émulo adelantado de Gates y Negroponte. Y es que la reacción de Updike narrada por Vila-Matas tenía méritos para justificarse cuando se enfrenta a la afirmación de que se llegará más pronto de lo esperado a una "digitalización de todo el saber escrito" y a la "desaparición de los autores en aras de un único libro universal, de un flujo de palabras prácticamente infinito", lo que se alcanzará, naturalmente, a través de Internet.
Pero veamos: si el anunciado final del libro impreso ya provoca en el lector tradicional más que extrañeza, rechazo, ¿qué decir del escritor que ve en este vértigo una especie de atentado al objetivo y la naturaleza de su trabajo?
Pero, al parecer, el rumbo está definido y la suerte de la "tinta y el papel" ya está echada. No habrá alegato que logre distraer su penoso destino, ni clarividente o profeta que pueda precaver su supervivencia. El funeral ha iniciado su marcha, y de nada vale que quienes conservamos nuestra fidelidad a las hojas impresas protestemos y rabiemos en medio de la desesperanza.
Las librerías, con sus coloridos anaqueles, terminarán resignándose mientras se desvanecen en medio de una soledad inmerecida. Mañana, sus clientes, sin salir de su casa, y probablemente sin costo alguno, verán a través del monitor de sus computadores cómo desfila el conocimiento universal, sus libros preferidos, sus diarios y revistas de interés, las fotografía, la cartografía, los museos y, en fin, la cultura universal totalizada y, por qué no, el mundo todo, ahora sí, definitivamente globalizado.
Y hay más. La educación. ¿Terminarán las escuelas y colegios, y la misma universidad, reducidas al pequeño espacio de una pantalla? Eso que llamamos educación a distancia y a lo que la radio, el correo y la misma televisión comenzaban a rendir culto, ¿vendrá en pocos años a ser cosa del pasado? ¿Se harán en adelante las carreras universitarias desde la comodidad e inmediatez de un escritorio?
Y aunque todo ello desalienta nuestro romanticismo de lectores y escritores, nada nos aconseja acercarnos a una rebelión inútil.
El argentino Andrés Neuman insiste en que la lectura carnal y la virtual no se oponen, mientras el ecuatoriano Leonardo Valencia le daba ventaja al "lector-nauta" en tanto que le permite, como sujeto interactivo, reescribir lo ya escrito.
¿Pero es que quién iba a imaginar hace apenas quince o veinte años que la imprenta del genio de Maguncia llegara algún día a su fin y se convirtiera de repente, después de varios siglos, en una curiosa antigüedad?
Hace poco se divulgó profusamente una referencia a este tema bajo el título de 'Los libros de papel tienen los días contados', en donde el fundador de Amazon, Jeff Bezos, abordaba el tópico con contundentes argumentaciones difíciles de refutar.
El precipitado desarrollo tecnológico y su aterrador apremio no le piden permiso a nadie, ni están en disposición de contemporizar o conciliar con nuestros antojos y añoranzas. Continúan su avance impetuoso rebasándonos constantemente con el argumento, imposible de rebatir, de que todo será en beneficio del hombre, por lo que, de una vez por todas, debemos ir pensando en trasladarnos a vivir la mayor parte del tiempo sentados en nuestro escritorio entre las teclas y la pantalla de este alucinante computador que, tanto usted como yo, amigo lector, tenemos ahora frente a nuestra ojos.
Así, pues, los procedimientos hipertextuales, los libros, la educación y la cultura en el espacio virtual ya no tienen reversa.
guribe3@gmail.com El Tiempo, Marzo 19 de 2009 - Germán Uribe
miércoles, 18 de marzo de 2009
LA WORLD WIDE WEB (WWW) CUMPLE 20 AÑOS
Tim Berners-Lee, (izq.) y Robert Cailliau, (der.) creadores de World Wide Web WWW.
La Web (la Red en español) fue concebida por el informático británico Tim Berners-Lee en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), en Ginebra.
En marzo de 1989, Berners-Lee, un joven ingeniero programador informático en contrato temporal en el CERN, entregó un documento titulado 'Gestión de la Información: una propuesta'.
Su superior en Ginebra calificó ese proyecto de "vago pero apasionante" y lo aprobó. "Se palpaba, en el sentido de que antes o después debía llegar", recuerda el ingeniero belga Robert Caillau, que formó equipo con Berners-Lee.
Juntos empezaron a estudiar el lenguaje hipertextual -el que se esconde tras las iniciales "http" de las direcciones de internet- y en octubre de 1990 lograron la puesta a punto del primer navegador internet, asombrosamente parecido a los actuales.
"Todo lo que ahora usamos, los blogs, etc, eso era lo que hacíamos en 1990. No hay ninguna diferencia. Así es como empezamos", contó Cailliau a la emisora suiza RSR.
Esa nueva tecnología se puso a disposición del gran público a partir de 1991, cuando el CERN llegó a la conclusión de que no tenía la capacidad para garantizar su desarrollo.
Dos años después, la organización renunció a recibir los derechos de autor por esa invención que revolucionó el mundo de las comunicaciones.
Sin embargo, no hay que confundir la Web con internet, advierte Lynn St.Amour, directora de la Internet Society, para quien "el gran éxito de Tim Berners-Lee fue comprender la medida del poder y del potencial de internet".
"La Web es una de sus aplicaciones, la más conocida y la más extendida, entre todas las de internet", explica.
Cailliau, por su parte, sigue maravillándose de las aplicaciones de la WWW y afirma no haber imaginado nunca que los motores de búsqueda adquirirían una importancia semejante.
"Nunca pensé que los motores de búsqueda triunfarían. Son cosas muy centralizadas mientras que la Web es totalmente descentralizada", afirmó, sin ocultar que, sin embargo, le irritan ciertas cosas del aspecto comercial del desarrollo de la Web.
"Hay cosas que no me gustan: que la gente tenga que vivir de la publicidad, mientras que yo había concebido un modelo de pago automático con moneda digital para pagar directamente al suministrador de información", subraya Cailliau.
"También está, naturalmente, el gran problema de la identidad, la confianza entre quien pone la página a disposición (de los usuarios) y quien la ve, y la protección de los niños", enumera.
Se espera la presencia de Tim Berners-Lee -actualmente investigador en el Massachussetts Institute of Technologie (MIT) de Estados Unidos y profesor de la universidad británica de Southampton- en la celebración del aniversario.
Berners-Lee sigue a la cabeza del consorcio que coordina el desarrollo de la Web.
Marzo 18 de 2009 - Revista Enter
martes, 17 de marzo de 2009
HACIA LA NUEVA INTERNET
Hace dos décadas, un brillante estudiante recién licenciado puso a Internet contra las cuerdas con un simple programa informático que saltaba de ordenador en ordenador a la velocidad del rayo, bloqueando completamente la por aquel entonces diminuta red en el transcurso de unas pocas horas. El programa pretendía ser una broma digital. Pero desde entonces las cosas han empeorado considerablemente.
Lo suficiente para que los ingenieros y los expertos en seguridad tengan cada vez más claro que la seguridad y la privacidad en Internet se han vuelto tan exasperantemente esquivas que la única manera de solucionar el problema es volver a empezar.
Las características que debería tener la nueva Internet todavía es algo muy debatido, aunque una de las alternativas sería, de hecho, crear una "comunidad cerrada" en la que los usuarios podrían ceder su anonimato y ciertas libertades a cambio de seguridad. Hoy en día eso es lo que hacen muchos usuarios de Internet pertenecientes a empresas o al Gobierno.
Si se generalizara el uso de una nueva red más segura, la actual Internet podría terminar siendo el barrio conflictivo del ciberespacio. Entrarías en él por tu cuenta y riesgo y no podrías bajar la guardia.
"A menos que nos replanteemos la actual Internet, nos enfrentaremos a una serie de catástrofes públicas", comenta Nick McKeown, un ingeniero de la Universidad de Stanford en California que está involucrado en la construcción de una nueva Internet.
Eso se puso de manifiesto a finales del año pasado, cuando un malintencionado programa que se cree que fue lanzado por una banda criminal del Este de Europa de repente apareció después de haber esquivado con facilidad las mejores ciberdefensas del mundo. Conocido como Conficker, rápidamente infectó más de 12 millones de ordenadores devastando todo a su paso, desde el sistema informático de un quirófano de Inglaterra hasta las redes informáticas del ejército francés.
Una nueva versión del programa conocida como Conficker B++ fue puesta en circulación en febrero después de que los equipos de seguridad inutilizaran la capacidad destructiva del original. Conficker sigue siendo una bomba de relojería. Pero pase lo que pase, Conficker ha demostrado que Internet continúa siendo muy vulnerable a un ataque coordinado.
"Si buscáramos un Pearl Harbor digital, ahora mismo tenemos a los barcos japoneses dirigiéndose en tropel hacia nosotros en el horizonte!", afirma Rick Wesson, director ejecutivo de Support Intelligence, una empresa de asesoría informática.
Los diseñadores originales de Internet nunca previeron que llegaría un día en que la red que habían creado soportaría todas las comunicaciones y el comercio del mundo. Se le prestó poca atención a la seguridad.
"En muchos aspectos probablemente estemos peor que hace 20 años, porque se ha dedicado todo el dinero a poner parches al actual problema en lugar de invertir en rediseñar nuestra infraestructura" opina Eugene Spafford, director ejecutivo del Centro para la Educación e Investigación sobre Garantías y Seguridad de la Información de la Universidad de Purdue, en Indiana, y pionero en la investigación sobre seguridad en Internet.
A pesar de existir una próspera industria de seguridad informática mundial que se espera que alcance los 62.000 millones de euros en ingresos el próximo año, y de que en 2002 el propio Microsoft empezase a intentar mejorar la seguridad de sus programas, la seguridad en Internet sigue deteriorándose.
Hasta las redes militares mejor pertrechadas han demostrado ser vulnerables. En noviembre, el mando militar de EE UU a cargo de las guerras de Irak y Afganistán descubrió que sus redes informáticas habían sido infectadas a propósito con programas que podrían haber permitido un espionaje devastador.
Ésa es la razón por la cual científicos armados con dólares federales para investigación y que trabajan en colaboración con el sector están intentando descifrar cuál es la mejor manera de volver a empezar. En Stanford, donde se diseñaron los protocolos de software para la Internet original, los investigadores están creando un sistema que haga posible deslizar desapercibidamente una red más avanzada bajo la Internet actual. A finales de verano empezará a funcionar en ocho universidades.
La idea es construir una nueva Internet mucho más segura y capaz de soportar una nueva generación de aplicaciones de Internet todavía no inventadas.
El proyecto Clean Slate [Borrón y cuenta nueva] de Stanford proporcionará a los diseñadores de equipos y programas informáticos una serie de herramientas para hacer de las características de seguridad una parte más integral de la red.
Una red más segura implicará, casi con total seguridad, menos anonimato y privacidad. Es probable que ése sea el gran sacrificio que tengan que hacer los diseñadores de la próxima Internet. Pero demostrar la identidad probablemente seguirá siendo extraordinariamente difícil en un mundo en el que resulta tan sencillo entrar en el ordenador de alguien desde el otro lado del mundo.
Mientras eso siga siendo así, construir un sistema completamente fiable continuará siendo prácticamente imposible.
JOHN MARKOFF 14/03/2009 El País España
domingo, 8 de marzo de 2009
RETOS EN LA EDUCACIÓN VIRTUAL
Las herramientas están disponibles, el reto es poder utilizar las herramientas para crear competencias, reto que se puede cumplir con aplicación juiciosa hacia el logro de las competencias más que a la transmisión de conocimiento.
Las tecnologías de información y comunicaciones han impactado todo tipo de negocios, industria y en general el transcurrir diario. La educación no es ajena a estos cambios, ayudándole a pasar de un ambiente físico a un ambiente virtual.
El propósito principal de la educación es crear competencias en el alumno. Esto no aplica solo en la educación formal escolarizada, mediante colegios o universidades, sino también en los seminarios, conferencias y prácticamente cualquier evento donde la transmisión del conocimiento sea parte integral del proceso.
No soy maestro de profesión, profesión a la que le tengo mucho respeto por el impacto y responsabilidad que tienen en la formación de los líderes del futuro. El curso de mi trabajo me ha dado la oportunidad de oficiar de maestro en varias temáticas en varias universidades de América Latina, pudiendo validar esa satisfacción que se siente cuando el alumno supera al maestro.
Las primeras conferencias o clases que tuve oportunidad de dictar se soportaban en “acetatos” que se debían quemar en la fotocopiadora, de papeles impresos. Los colores se los agregaba uno con marcadores de tinta indeleble. Nos obligaba a tener muy claro qué se iba a decir ya que modificar estos acetatos requería volverlos a elaborar.
Hoy gozamos de un sinnúmero de herramientas que permiten cumplir con el mayor reto de generar competencias en el alumno. Estas competencias están divididas en tres rubros importantes que debe desarrollar el alumno: el saber conocer, el saber hacer, y el saber ser. La primera vez que leí sobre esto, me sentía en clase de sicología, sin embargo la aplicación del concepto de formación por competencias permite garantizar que el esfuerzo que se realiza desde el punto de vista del tutor y las herramientas que conforme para ello, tendrán el efecto deseado en el alumno en alguna de las tres áreas o en varias a la vez.
Con la virtualización de la educación, también tenemos que cumplir con los mismos retos de formación en el alumno, pero prácticamente sin contar con la presencial física del tutor. Esta virtualizacion se puede dividir en dos escenarios distintos, dependiendo de la presencia del tutor, si es en vivo (así sea a través de una videoconferencia, estaría ahí, por lo menos para responder preguntas), o si no está presente en vivo.
Los escenarios anteriores no son mejores ni peores el uno comparado con el otro. Son distintos y tienen ventajas y desventajas por si mismos. Para ambos escenarios se cuenta con plataformas informáticas que permiten llevar a cabo el proceso formativo. Pero depende del tutor saber explotar estas tecnologías para cumplir con el cometido discutido arriba. La construcción de competencias no es sencilla, por lo tanto se deben estructurar los cursos, y las intervenciones tanto del tutor como de los alumnos de tal manera que se pueda ir evaluando la adquisición o no de estas competencias, para hacer los ajustes pertinentes y lograr el cometido.
La tarea está en poder combinar todas las herramientas disponibles entonces para construir estas competencias. Hoy las plataformas para educación virtual o educación electrónica, o e-learning, van desde las gratuitas como Moodle, Claroline y Dokeos, hasta las que se distribuyen comercialmente.
Hoy todas soportan la posibilidad de hacer conferencias en vivo, conferencias en diferido, incrustar voz y video en las diferentes páginas, manejar foros, hacer y calificar en forma automática los exámenes, poner tareas, corregirlas y comentar sobre el desarrollo de las mismas.
El hecho que las herramientas estén, no implican que el logro del objetivo se dé solamente por el uso de la herramienta. La “virtualizacion” pone una carga adicional sobre el tutor para lograr transmitir y crear competencias sin necesariamente poder “ver” el desempeño y desarrollo del alumno.
Técnicas sencillas como considerar el foro como el aula de clases por ejemplo, permiten estructurar hilos de discusión como si se estuviera participando en una clase física. Las tareas deberían estructurarse como un “laboratorio” donde se pueda medir, en el resultado de la tarea, la correcta aplicación de los conceptos adquiridos. Las evaluaciones no deben ser solo como medida de adquisición de conocimiento, como tomando la lección sobre lo leído, sino indagando sobre la aplicación de lo leído a preguntas que exijan la utilización de dos o mas conceptos en conjunto.
Las herramientas están disponibles, el reto es poder utilizar las herramientas para crear competencias, reto que se puede cumplir con aplicación juiciosa hacia el logro de las competencias más que a la transmisión de conocimiento.
Revista Enter. Marzo 7 de 2009 José Camilo Daccach
sábado, 7 de marzo de 2009
EL LIBRO ELECTRÓNICO: RUEGOS Y PREGUNTAS
- ¿Por qué se ve como una amenaza? Básicamente, por ser lo que más se parece a un libro después del propio libro. Pese a lo que podría dar a entender la terminología cibernética, la pantalla de un libro electrónico tiene más en común con una página de papel que con el monitor de un ordenador. Empezando por la llamada tinta electrónica. Permite que el texto no parpadee y que los píxeles, enemigos de la salud ocular, se eliminen de la ecuación. La vista no se cansa porque la pantalla, al contrario que la de una computadora, no está retroiluminada; necesita un foco de luz externo.
Todos destacan dos virtudes en el libro electrónico: su capacidad y su peso. El eReader, de Sony, principal competidor del Kindle, permite almacenar 160 títulos y pesa 260 gramos, menos que un best seller de tapa dura. Además, se puede subrayar, aumentar el cuerpo de la letra y cambiar los márgenes para facilitar la lectura.
- ¿Cómo se repartirá la tarta del futuro? En el antiguo régimen, un escritor percibe una media del 10% del precio de venta de un libro de papel como derechos de autor. En su pariente electrónico, eliminados los gastos de impresión y almacenaje, y reducidos los de distribución, ese porcentaje sube hasta el 40%. En el caso del gigante Amazon, con su poder negociador, cifras oficiosas fijan la cuota para el autor en un exiguo 20%. Eso sí, el precio para aplicar el porcentaje es menor. La edición de bolsillo de Viaje a la Alcarria, de Camilo José Cela, cuesta 8,50 euros. En el portal Leer-e, 4,99. Y eso porque se considera una novedad digital: El proceso, de Kafka, cuesta 2,16 euros.
Para liar aún más el asunto, la aparición de Kindle2, a la venta esta semana en EE UU, ha añadido otro fente a la batalla. Puede leer textos en voz alta, lo que ha provocado un nuevo litigio: los derechos de audio han de pagarse aparte, cosa que el dispositivo de Amazon no hace.
- ¿Nos desharemos de los intermediarios? No. Como apunta Ignacio Latasa, director de Leer-e, "las editoriales tradicionales son un sello de calidad y ellas son las que tendrán que hacerse cargo del libro electrónico". El portal de Latasa ha sido elegido por Carmen Balcells para distribuir online algunos títulos de escritores representados por su agencia. Al margen de los sellos tradicionales. Latasa lo explica porque tantearon "a muchas editoriales y no se decidieron".
Balcells ya ha colgado títulos de García Márquez, Vargas Llosa, Delibes y Marsé. A final de año serán 100 obras de 50 escritores. Javier Martín, gerente de la agencia, recuerda que los derechos digitales se negocian aparte de los de la edición en papel. ¿Cómo ven esta iniciativa los editores tradicionales de esos autores? Juan González, del grupo Santillana, que publica a Vargas Llosa en Alfaguara, matiza: "Por ahora esas ediciones digitales se limitan a títulos muy concretos, que no suelen ser los más importantes. Como nosotros, los agentes todavía viven del papel. Serían unos insensatos si actuaran al margen de sellos que les pagan anticipos enormes. Nuestra intención es no separar los derechos digitales de los del papel".
- ¿Y qué hay de las librerías? Algunas se reciclarán. Ya hay tiendas que venden códigos de descarga de algunos títulos, cupones con una clave para bajar en Internet los libros. En ese caso, el porcentaje de derechos de autor desciende al 25%. Otros, entre tanto, siguen optando por confiar en "un lector que todavía conserva el placer de encontrar libros". Como Antonio Ramírez, de la librería La Central, de Barcelona y Madrid. "No podemos competir en una estructura que nos excluye. El libro digital lo dominan megacorporaciones. Tenemos que apostar por los que todavía dan valor al soporte más allá del texto. Aún nos quedan dos generaciones de compradores de libros".
- ¿Está preparada la industria española? "Es una herramienta fantástica y si no le prestamos la atención que merece nos equivocaremos", opina el escritor Juan José Millás. "Parece mentira que nadie se preocupe por esto. Yo le pregunté a mi agente sobre el tema y me dijo que no sabía nada. Mal hecho. Es un cambio tan grave como aquel al que se enfrentaron las fábricas de hielo con la llegada de los frigoríficos". La situación del libro digital en España es una pescadilla que se muerde la cola: se venden pocos dispositivos de descarga porque hay pocos contenidos para descargar. Y viceversa. Leer-e tiene 750 títulos. En EE UU, Amazon ha puesto al alcance de su Kindle2, segunda versión del cacharro, 230.000. Además está el precio de los dispositivos, de 400 a 700 euros. Todos coinciden en que el boom llegará cuando se acerque a los 100.
- ¿Se piratearán las novelas? Parece inevitable establecer paralelismos entre el sector editorial y la maltrecha industria musical. Desde luego, hay enseñanzas que aprender de la debacle ajena. La piratería no parece que se vaya a extender como el contagio planetario que tocó en suerte a la música o el cine; las barreras idiomáticas son importantes esta vez. El sector del libro se defiende de momento echando mano de un guirigay de formatos y de sistemas de DRM, similares protecciones anticopia a las que iTunes, plataforma musical de Apple, ha acabado por eliminar ante el avance de la tecnología. Para Javier Martín lo difícil es copiar el formato exacto: "Ya hay miles de libros en la Red. Sobre todo en América Latina, donde se escanea y se cuelga casi todo. Pero no es igual un PDF que un archivo específico de e-book".
- ¿Cuándo será historia el papel? Nunca. En eso coinciden todos los expertos. La pregunta parece ser más bien cuándo la nueva tecnología superará en ventas al viejo libro. En el extremo del triunfalismo cibernético se sitúa Juan González de la Cámara, fundador de Grammata, empresa granadina que comercializa Papyre ("el único libro electrónico español", del que se han vendido "4.500 unidades") considera que en 10 años el 95% de lo que leamos será digital. "Soy capaz de apostarme una cena con quien opine otra cosa". Sin ir tan lejos, en la última feria de Francfort se hizo pública una encuesta entre mil profesionales del sector con una conclusión: en 2018, los libros electrónicos superarán en volumen de negocio a los editados en papel.
Según José Antonio Millán, autor del informe La lectura en España, uno y otro serán complementarios: "El papel desaparecerá en manuales de instrucciones y guías de viaje". ¿Y los libros de texto? Millán espera que no: "Hay estudios sobre psicología cognitiva que demuestran que los conocimientos se asimilan mejor en hoja". Incluso en estos tiempos, alguna victoria le queda al viejo y algo derrotado papel-.
El País de España. Marzo 1 de 2009