domingo, 20 de febrero de 2011

EN 2045, LOS COMPUTADORES PENSARÁN SOLOS

La publicación se basa en los cálculos de un experto en la evolución del poder de cómputo.
Durante años, el tema ha servido como materia prima de la ciencia ficción: los computadores evolucionarán a tal punto que adquirirán vida propia y desplazarán a la humanidad. Así ocurre, por ejemplo, en las películas Inteligencia Artificial y Matrix.

Pero apenas unos pocos han planteado, como lo hizo Time esta semana, que el día en que las máquinas piensen por sí mismas podría estar a la vuelta de la esquina.

La prestigiosa revista usó como eje de su artículo de portada a Raymond Kurzweil, un estadounidense que ha dedicado su vida a estudiar, mediante sofisticados cálculos, la evolución del poder de los computadores. Según él, en el 2030 aquellos habrán equiparado en inteligencia al ser humano. Y para el 2045, la inteligencia artificial estará tan desarrollada que será autónoma.

"Para ese año -proyecta Time-, la inteligencia artificial será mil millones de veces más grande que toda la inteligencia humana que existe hoy". A ese momento se lo llama la Singularidad, una idea que cuenta con todo un movimiento de simpatizantes en EE. UU. y hasta una universidad dedicada a estudiarla.

Según sus promotores, una vez se alcance tal nivel, mucho de lo que es imposible actualmente, de acuerdo con estándares humanos, podrá hacerse realidad. La inmortalidad, por ejemplo. Una de las teorías es que con los avances tecnológicos que semejante inteligencia permitirá sería posible trasladar la mente y la conciencia a un computador -o a un robot- y así continuar viviendo por siempre.

"Las fronteras biológicas -permanentes e inevitables- son problemas difíciles pero con solución entre los que siguen la Singularidad. La muerte es uno de ellos. El envejecimiento es una enfermedad como cualquier otra y se puede curar", dice la revista, que corona su artículo con el sugestivo título '2045, el año en que el hombre se vuelve inmortal'.

Por supuesto, a la Singularidad no le faltan críticos. Uno de ellos es Dennis Bray. Sin descartar que los avances tecnológicos permitirán conquistar en el futuro cosas que parecen imposibles, este estudioso cree que los computadores, por más inteligentes que se vuelvan, jamás lograrán alcanzar el grado de complejidad de la mente humana y mucho menos su capacidad de sentir.

"Aunque los componentes biológicos actúan de una manera que se puede comparar con los circuitos electrónicos, son muy diferentes, dada la cantidad de formas y combinaciones que pueden adoptar. Esas combinaciones les dan a los seres vivos una capacidad casi infinita para almacenar información sobre condiciones pasadas y presentes, así como una habilidad única para prepararse hacia el futuro", argumenta Bray.

El corazón del sugestivo artículo no apunta tanto al triunfo de las máquinas sobre los hombres -un veredicto que está por verse- como a la transformación profunda y radical que podría sobrevenir si la ciencia, gracias al poder exponencial de los computadores, evoluciona a tal punto que logra derrotar a la muerte.

"Si yo puedo transferir mi conciencia a un computador, ¿seguiré siendo yo? ¿Quién decide quién se vuelve inmortal?¿Quién decide cuál es la línea entre la inteligencia sensible y la inteligencia insensible? ¿Cuál es el sentido de nuestras vidas al acercarnos a la inmortalidad, la omnisciencia y la omnipotencia? ¿No perdemos la humanidad al derrotar a la muerte?", se pregunta la publicación, por no hablar del desafío que semejante cambio traería a la religión. Todas preguntas, si se cree en las teorías de Kurzweil, que pronto encontrarán respuesta.

Para 'Watson', todo es elemental

Esta semana, en el popular concurso 'Jeopardy', un supercomputador desarrollado por IBM acabó con dos de los mejores competidores del programa de televisión.

La máquina, llamada 'Watson', les ganó en todas las categorías de preguntas (arte, cultura, ciencia y geografía). Diseñado para trabajar en un hospital, 'Watson' entiende conceptos y puede formular hipótesis.

Sergio Gómez Maseri
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington

jueves, 17 de febrero de 2011

EL MÓVIL EN 2020

Expertos discuten las tendencias en telefonía de la próxima década, pantallas flexibles y servicios inteligentes

Móviles tan finos como el papel. Pantallas flexibles que se estiran y doblan para transformar un teléfono inteligente en una tableta. Microsensores que informan al teléfono del entorno: el humor de su dueño, el estado del tiempo, la localización... así serán los teléfonos en 2020. En el Congreso Mundial del Móvil se ha hablado del futuro. Un grupo de tecnólogos han analizado los caminos por los que podría discurrir la industria del móvil en la próxima década. Y en algo sí han coincidido: los celulares dejarán de ser simples aparatos para ser amigos de compañía.

"Sabrán nuestra localización, nuestro estado de ánimo y nuestras necesidades de productividad. No serán aparatos, serán amigos de bolsillo", dijo John Donovan, director tecnológico de la operadora norteamericana AT&T, quien añadió: "La Red será como oxígeno, irá con nosotros a todas partes". Para demostrarlo enseñó una "zapatilla inteligente", dotada de sensores, conectada a la Red y pensada para controlar la localización de las personas mayores o enviar automáticamente sus constantes vitales a un hospital. "Desde el móvil podremos controlar todos estos aparatos".

Donovan predijo la desaparición del modelo actual de aplicaciones, porque "residirán en la nube", señaló, y apostó por el surgimiento de aparatos en los que las fronteras actuales del hardware desaparecerán. "Veremos televisores que podrán ser teléfonos, móviles que serán grabadores personales o PC que serán teles".

Kristian Ulrich Larsen, diseñador de interacción de 25 años, intentó materializar estas ideas mostrando un concepto de móvil bautizado como flip phone. "Todos los teléfonos inteligentes se parecen ahora demasiado. Con el flip phone queremos cambiar eso". La idea: un celular de tres pantallas flexibles, plegables y convertible en una minitableta con un par de movimientos, ideal para la multitarea, navegar por Internet y leer libros. De momento es solo un concepto, pero Larsen cree que algo parecido se impondrá en unos años.

La visión más futurista la aportó Rich Green, jefe mundial de tecnología de Nokia. Eso sí, las miradas de escepticismo flotaban en el ambiente. En colaboración con la Universidad de Cambridge, Nokia investiga cómo aplicar la nanotecnología a los móviles con el fin de incorporar sensores que los hagan más inteligentes o diseñar pantallas flexibles para convertirlos en relojes y tabletas. El proyecto, denominado Morph, tiene ya dos años de antigüedad. "La confluencia de la nanotecnología, la biología y la telefonía logrará, por ejemplo, que un móvil cambie de color y apariencia en un solo clic".

Sony Ericsson es otro de los fabricantes que cree en la convergencia de equipos. "Una prueba es nuestra última novedad, el Xperia Play, una mezcla de PSP y teléfono", dijo Jan Uddenfeldt, responsable global de tecnología de la compañía. La intervención más provocadora fue la del cofundador de The Astonishing Tribe (TAT), estudio de diseño y tecnología responsable de parte del desarrollo de Android. Hampus Jakobsson cuestionó la evolución de la industria del móvil desde el punto de vista antropológico. "Cada vez pasamos más tiempo colgados de una pantalla. Enviamos un tweet o un SMS en lugar de hablar cara a cara. ¿Es realmente lo que queremos?", preguntó. Y cerró con su respuesta: "Tenemos que diseñar móviles y servicios que nos hagan pasar más tiempo entre nosotros, y menos con las máquinas".

EL PAÍS. MANUEL ÁNGEL MÉNDEZ - Barcelona - 17/02/2011

domingo, 13 de febrero de 2011

CUÁNTA INFORMACIÓN PODEMOS LEER EN INTERNET?

Es evidente que internet ha cambiado de un modo radical la forma en que la gente se relaciona entre sí, el modo en que trabaja o se divierte. Puede parecernos mentira, pero hace sólo 15 años la mayoría de las empresas no utilizaban el correo electrónico como medio natural para enviar y recibir comunicaciones, ni disponían de una página web que les permitiese relacionarse con sus clientes y servir de primera fuente de información para quien quisiese conocer esa compañía o alguno de sus productos o servicios.

Ha cambiado también el modo en que accedemos a la información, y lo ha hecho varias veces en estos últimos años. Para estar informados, antes debíamos esperar al periódico de la mañana (y leer las noticias ocurridas el día anterior), o al telediario de la tarde o de la noche, donde se resume lo acontecido en la mañana o en todo el día. Este modo de recibir la información tiene unas características muy concretas:

Necesita de una demanda activa: hay que ir a comprar el periódico o sentarse frente al televisor
Está limitada a un horario: el periódico aparece por la mañana, no antes, y el informativo es a una hora concreta
Se reciben las noticias decididas por el medio de comunicación escogido: no hay posibilidad de selección
Requiere de atención permantente durante la emisión: si haces otra cosa en ese momento, te pierdes la noticia
No hay un modo establecido para hacerse eco de las noticias recibidas: no se puede volver a ver el informativo
Se limitan las fuentes: no se pueden ver tres o cuatro informativos porque coinciden en el tiempo. Los periódicos cuestan dinero y no todo el mundo puede pagar los seis o siete principales.
La web 0.5

La llegada de la web permitió en primer lugar trasladar a este medio la misma estructura de la información que se tenía en los medios tradicionales. Así, los periódicos digitales eran meros reflejos de la versión en papel, verdadera protagonista de la empresa y única con la que se obtenía una rentabilidad. En esta web 0.5 (la 1.0 vendría después) no hubo ningún cambio significativo en el modo en que se accedía a la información ya que la actualización de contenidos seguía haciéndose por ediciones periódicas. La única ventaja era que no había que acercarse al kiosco si querías ojear las noticias más destacadas del día anterior y que podías acercarte a más medios sin coste.

La web 1.0

Los medios digitales entendieron más tarde que ya no tenían la necesidad de ajustarse a dos o tres ediciones diarias para ofrecer su información. Internet les permitía compartir las noticias en el mismo momento en que las conocían, tal y como hacían los teletipos, pero una vez ampliadas y contrastadas por ellos. Los periódicos digitales eliminaron la necesidad de estar pendientes de los medios a una hora concreta para poder estar informados y dotaron de continuidad a la labor informativa. Ya no había ediciones, sino que podías conectarte cuando quisieras y recibir la información de lo ocurrido hasta ese mismo momento.

Las televisiones no encontraban la manera de encajar sus informativos (el vídeo bajo demanda era impensable por lento y costoso) y ofrecían en su página web una suerte de teletipos.

Aunque ya no había que estar pendiente de acudir a alguna parte o de hacer algo en un momento dado para estar informado, los usuarios empezaban a ser partícipes de la web y no solo consumidores de información. Hablaban por el messenger, se reenviaban largas cadenas de e-mails, comentaban las noticias por otros medios y querían compartirlas.

De todas formas, acceder varias veces al día a varios medios digitales ocupaba mucho tiempo, así que seguía siendo costoso (y un fastidio) obtener mucha información. Los blogs no existían. Solo había páginas personales, con una menor frecuencia de actualización, y esa web se extingue (Geocities cierra hoy sus puertas).

La web 2.0


RSS
Esas necesidades de los usuarios llevaron a permitir los comentarios de las noticias en los medios digitales, y a añadir la opción, por ejemplo, de enviar por e-mail. La aparición del RSS permitió centralizar la información que queríamos recibir. En lugar de acceder varias veces a cada periódico, sólo debíamos acceder a nuestro lector favorito para recibir la información de los medios que previamente habíamos seleccionado. Esto agilizó nuestra manera de recibir la información, permitiéndonos leer más información en menos tiempo. Esta solución supuso una mejora pero enseguida se vislumbró el siguiente paso: ¿por qué voy a leer todas las noticias de un medio si la mayoría no me interesan? (no me interesa el fútbol y es la mitad del periódico, no me interesa la política y es la mitad del periódico, no me interesan los sucesos y son la mitad…, etc.). Así, puedo suscribirme solamente a algunas secciones y a blogs personales que hablan de cosas que me interesan, poniendo en el mismo plano a los medios de comunicación (que antes tenían la exclusiva sobre la difusión) y a las personas. Todos ellos son fuentes de información.

Compartir

Compartir es un pilar fundamental en la web de hoy, y en las fuentes de información ha supuesto un cambio sustancial. La iniciativa necesaria para obtener información ya no es imprescindible, ya que la información llega a nosotros sin que tengamos que ir necesariamente a buscarla. Los medios se diversifican y se popularizan los agregadores de noticias (meneame.net) donde la portada incluye las noticias destacadas y votadas por los propios usuarios, procedan de donde procedan.

Pero además disponemos de google reader donde no solo podemos tener los feeds de medios de comunicación o blogs, sino feeds de agregadores (en una gran vuelta de tuerca), que ya filtran y seleccionan lo más interesante.

Más aún, también tenemos usuarios, amigos a los que conocemos y en cuyos gustos o intereses confiamos. Así, recibimos la información que a ellos les parece interesante, porque la comparten pensando que a nosotoros también nos interesará.



Twitter
Twitter, esa herramienta en principio tan tonta (¿quién va a comentar permanentemente lo que está haciendo? ¿A quién puede interesarle?) ha supuesto una revolución en el modo en que compartimos y recibimos información. Nuevamente por esta vía recibimos únicamente la información que comparten las personas que nosotros hemos seleccionado para seguir. Y si no nos gusta lo que nos envían o si nos deja de gustar, pues simplemente dejamos de seguirles.

Así, el modo en que estamos informados ha cambiado absolutamente:

No necesitamos hacer una búsqueda activa de información. Nos llega de forma pasiva lo que nos interesa.
La información no tiene horarios. Llega en cuanto se produce.
Seleccionamos los medios, o las personas que queremos que nos informen, y sobre lo que queremos ser informados.
No hace falta una atención constante. Podemos leerlo cuando queramos o podamos.
Toda la información recibida puede compartirse con quien queramos por infinidad de medios (agregadores, blogs, redes sociales, etc.)
Podemos acceder a más información: Mejorando el sistema de recepción de información y descartando lo que no consideramos importante o interesante, podemos aumentar el número de noticias o medios que podemos recibir en el mismo tiempo.
Estamos logrando que hay alguna noticia, cuando alguien piensa algo interesante o cuando hay novedades en alguna materia de nuestro interés, nos llegue esa información de forma instantánea sin que tengamos que demandarla. Aún así, no es suficiente. Queremos disponer con el menor esfuerzo posible de toda la información relevante en el menor tiempo posible. ¿Cuánto seremos capaces de mejorar los procesos de acceso a la información? ¿Dónde estará el límite? Con la avalacha de información que supone la simple conexión a internet corremos el riesgo de no leer o no entender nada si estos nuevos procesos no nos ayudan a comprender y relacionar la cantidad de datos que recibimos.

La idea es avanzar hacia una web completamente semántica.

http://eadmon.wordpress.com/2009/10/

COMPUTACIÓN EN LA NUBE

La computación en la nube, del inglés cloud computing, es un paradigma que permite ofrecer servicios de computación a través de Internet. La "nube" es una metáfora de Internet.Introducción:
En este tipo de computación todo lo que puede ofrecer un sistema informático se ofrece como servicio,[1] de modo que los usuarios puedan acceder a los servicios disponibles "en la nube de Internet"[2] sin conocimientos (o, al menos sin ser expertos) en la gestión de los recursos que usan.[3] Según el IEEE Computer Society, es un paradigma en el que la información se almacena de manera permanente en servidores en Internet y se envía a cachés temporales de cliente, lo que incluye equipos de escritorio, centros de ocio, portátiles, etc. Esto se debe a que, pese a que las capacidades de los PC han mejorado sustancialmente, gran parte de su potencia se desaprovecha, al ser máquinas de propósito general.[cita requerida]
Cloud computing es un nuevo modelo de prestación de servicios de negocio y tecnología, que permite al usuario acceder a un catálogo de servicios estandarizados y responder a las necesidades de su negocio, de forma flexible y adaptativa, en caso de demandas no previsibles o de picos de trabajo, pagando únicamente por el consumo efectuado.
El cambio paradigmático que ofrece cloud computing es que permite aumentar el número de servicios basados en la web. Esto genera beneficios tanto para los proveedores, que pueden ofrecer, de forma más rápida y eficiente, un mayor número de servicios, como para los usuarios que tienen la posibilidad de acceder a ellos, disfrutando de la ‘transparencia’ e inmediatez del sistema y de un modelo de pago por consumo.
Cloud computing consigue aportar estas ventajas, apoyándose sobre una infraestructura tecnológica dinámica que se caracteriza, entre otros factores, por un alto grado de automatización, una rápida movilización de los recursos, una elevada capacidad de adaptación para atender a una demanda variable, así como virtualización avanzada y un precio flexible en función del consumo realizado.
La computación en nube es un concepto que incorpora el software como servicio, como en la Web 2.0 y otros conceptos recientes, también conocidos como tendencias tecnológicas, que tienen en común el que confían en Internet para satisfacer las necesidades de cómputo de los usuarios.

Comienzos :
El concepto de la computación en la nube empezó en proveedores de servicio de Internet a gran escala, como Google, Amazon AWS y otros que construyeron su propia infraestructura. De entre todos ellos emergió una arquitectura: un sistema de recursos distribuidos horizontalmente, introducidos como servicios virtuales de TI escalados masivamente y manejados como recursos configurados y mancomunados de manera continua. Este modelo de arquitectura fue inmortalizado por George Gilder en su artículo de octubre 2006 en la revista Wired titulado Las fábricas de información. Las granjas de servidores, sobre las que escribió Gilder, eran similares en su arquitectura al procesamiento “grid” (red, parrilla), pero mientras que los grids se utilizan para aplicaciones de procesamiento técnico ligeramente acoplados (loosely coupled un sistema compuesto de subsistemas con cierta autonomía de acción, que mantienen una interrelación continua entre ellos), este nuevo modelo de nube se estaba aplicando a los servicios de Internet.

Beneficios :
*Integración probada de servicios Web. Por su naturaleza, la tecnología de Cloud Computing se puede integrar con mucha mayor facilidad y rapidez con el resto de sus aplicaciones empresariales (tanto software tradicional como Cloud Computing basado en infraestructuras), ya sean desarrolladas de manera interna o externa.[5]
*Prestación de servicios a nivel mundial. Las infraestructuras de Cloud Computing proporcionan mayor capacidad de adaptación, recuperación de desastres completa y reducción al mínimo de los tiempos de inactividad.
*Una infraestructura 100% de Cloud Computing no necesita instalar ningún tipo de hardware. La belleza de la tecnología de Cloud Computing es su simplicidad… y el hecho de que requiera mucha menor inversión para empezar a trabajar.
*Implementación más rápida y con menos riesgos. Podrá empezar a trabajar muy rápidamente gracias a una infraestructura de Cloud Computing. No tendrá que volver a esperar meses o años e invertir grandes cantidades de dinero antes de que un usuario inicie sesión en su nueva solución. Sus aplicaciones en tecnología de Cloud Computing estarán disponibles en cuestión de semanas o meses, incluso con un nivel considerable de personalización o integración.
*Actualizaciones automáticas que no afectan negativamente a los recursos de TI. Si actualizamos a la última versión de la aplicación, nos veremos obligados a dedicar tiempo y recursos (que no tenemos) a volver a crear nuestras personalizaciones e integraciones. La tecnología de Cloud *Computing no le obliga a decidir entre actualizar y conservar su trabajo, porque esas personalizaciones e integraciones se conservan automáticamente durante la actualización.
*Contribuye al uso eficiente de la energía. En este caso, a la energía requerida para el funcionamiento de la infraestructura. En los datacenters tradicionales, los servidores consumen mucha más energía de la requerida realmente. En cambio, en las nubes, la energía consumida es sólo la necesaria, reduciendo notablemente el desperdicio.

Capas:
Software como un Servicio (SaaS, sus siglas en inglés)
SaaS se encuentra en la capa más alta y caracteriza una aplicación completa ofrecida como un servicio, en-demanda, vía multitenencia —que significa una sola instancia del software que corre en la infraestructura del proveedor y sirve a múltiples organizaciones de clientes. El ejemplo de SaaS conocido más ampliamente es Salesforce.com, pero ahora ya hay muchos más, incluyendo las Google Apps que ofrecen servicios básicos de negocio como el e-mail. Por supuesto, la aplicación multitenencia de Salesforce.com ha constituido el mejor ejemplo de cómputo en nube durante unos cuantos años. Por otro lado, como muchos otros jugadores en el negocio del cómputo en nube, Salesforce.com ahora opera en más de una capa de la nube con su Force.com, que ya está en servicio, y que consiste en un ambiente de desarrollo de una aplicación compañera (“companion application”), o plataforma como un servicio.

*Plataforma como un Servicio (PaaS sus siglas en inglés)

La capa del medio, o PaaS, es la encapsulación de una abstración de un ambiente de desarrollo y el empaquetamiento de un carga de servicios. La carga arquetipo es una imagen Xen (parte de Servicios Web Amazon) conteniendo una pila básica Web (por ejemplo, un distro Linux, un servidor Web, y un ambiente de programación como Perl o Ruby). Las ofertas de PaaS pueden dar servicio a todas las fases del ciclo de de desarrollo y pruebas del software, o pueden estar especializadas en cualquier área en particular, tal como la administración del contenido.
Los ejemplos comerciales incluyen Google App Engine, que sirve aplicaciones de la infraestructura Google. Servicios PaaS tales como éstos pueden proveer una gran cantidad de flexibilidad, pero puede ser restringida por las capacidades que están disponibles a través del proveedor.

*Infraestructura como un Servicio (IaaS sus siglas en inglés)
IaaS se encuentra en la capa inferior y es un medio de entregar almacenamiento básico y capacidades de cómputo como servicios estandarizados en la red. Servidores, sistemas de almacenamiento, conexiones, enrutadores, y otros sistemas se concentran (por ejemplo a través de la tecnología de virtualización) para manejar tipos específicos de cargas de trabajo —desde procesamiento en lotes (“batch”) hasta aumento de servidor/almacenamiento durante las cargas pico. El ejemplo comercial mejor conocido es Amazon Web Services, cuyos servicios EC2 y S3 ofrecen cómputo y servicios de almacenamiento esenciales (respectivamente). Otro ejemplo es Joyent cuyo producto principal es una línea de servidores virtualizados, que proveen una infraestructura en-demanda altamente escalable para manejar sitios Web, incluyendo aplicaciones Web complejas escritas en Ruby en Rails, PHP, Python, y Java.



Tipos de nubes:

*Las nubes públicas se manejan por terceras partes, y los trabajos de muchos clientes diferentes pueden estar mezclados en los servidores, los sistemas de almacenamiento y otras infraestructuras de la nube. Los usuarios finales no conocen qué trabajos de otros clientes pueden estar corriendo en el mismo servidor, red, discos como los suyos propios.

*Las nubes privadas son una buena opción para las compañías que necesitan alta protección de datos y ediciones a nivel de servicio. Las nubes privadas están en una infraestructura en-demanda manejada por un solo cliente que controla qué aplicaciones debe correr y dónde. Son propietarios del servidor, red, y disco y pueden decidir qué usuarios están autorizados a utilizar la infraestructura.

*Las nubes híbridas combinan los modelos de nubes públicas y privadas. Usted es propietario de unas partes y comparte otras, aunque de una manera controlada. Las nubes híbridas ofrecen la promesa del escalado aprovisionada externamente, en-demanda, pero añaden la complejidad de determinar cómo distribuir las aplicaciones a través de estos ambientes diferentes. Las empresas pueden sentir cierta atracción por la promesa de una nube híbrida, pero esta opción, al menos inicialmente, estará probablemente reservada a aplicaciones simples sin condicionantes, que no requieran de ninguna sincronización o necesiten bases de datos complejas.

Comparaciones:

La computación en nube usualmente es confundida con la computación en grid (red) (una forma de computación distribuida por la que "un súper computador virtual" está compuesto de un cluster enlazado de ordenadores débilmente acoplados, actuando en concierto para realizar tareas muy grandes).

Controversia :

Dado que la computación en nube no permite a los usuarios poseer físicamente los dispositivos de almacenamiento de sus datos (con la excepción de la posibilidad de copiar los datos a un dispositivo de almacenamiento externo, como una unidad flash USB o un disco duro), deja la responsabilidad del almacenamiento de datos y su control en manos del proveedor.
La computación en nube ha sido criticada por limitar la libertad de los usuarios y hacerlos dependientes del proveedor de servicios.[9] Algunos críticos afirman que sólo es posible usar las aplicaciones y servicios que el proveedor esté dispuesto a ofrecer. Así, el London Times compara la computación en nube con los sistemas centralizados de los años 50 y 60, en los que los usuarios se conectaban a través de terminales "gregarios" con ordenadores centrales. Generalmente, los usuarios no tenían libertad para instalar nuevas aplicaciones, y necesitaban la aprobación de administradores para desempeñar determinadas tareas. En suma, se limitaba tanto la libertad como la creatividad. El Times argumenta que la computación en nube es un retorno a esa época.

http://fanny-redessena2008.blogspot.com/

martes, 8 de febrero de 2011

COMPUTACIÓN EN LA NUBE - LA EMPRESA EN EL AIRE

La computación en la nube -conocida también como cloud computing- parece ser el camino obligado que van a recorrer las empresas de todos los tamaños en materia de tecnología en los próximos diez años. Tan seguro es esto, que Microsoft dedica ya US$6.600 millones anuales al desarrollo de productos y servicios de este tipo, y prácticamente no hay jugador importante en el sector de tecnología para los negocios que no esté concentrado en "la nube".

Lo más interesante en esta tendencia es que llega tanto a las grandes como a las medianas y pequeñas empresas e, incluso, al usuario doméstico de tecnología. Cuando alguien revisa su correo de Hotmail o Yahoo!, o cuando participa en una conferencia web, está accediendo a "la nube". Algunos expertos creen que está cerca el día en que todo el software, tanto el que utilizan las empresas para gestionar los negocios, como el que utiliza la gente para trabajar y divertirse, estará alojado en servidores en internet y no en los computadores personales, y se pagará por su uso tal como pagamos hoy por el agua o la energía. De eso se trata cloud computing, de entregar a terceros el manejo de la tecnología, y acceder a los recursos computaciones (software, infraestructura, almacenamiento, comunicaciones, etc.) a través del navegador de internet. Todo alojado en la red y disponible las 24 horas desde cualquier dispositivo y desde cualquier lugar.

Aunque se trata de una tendencia antigua y con bastantes adeptos, fue desde el año pasado que Pymes de todo el mundo comenzaron a tomar en serio este modelo y cada vez resulta más claro que una buena estrategia de migración a la computación en la nube podría ser el camino hacia el éxito para las pequeñas y medianas empresas, que no disponen del capital suficiente para invertir en tecnología ni infraestructura, pero están en condiciones de pagar una suscripción a los servicios por demanda. No hay que comprar equipos ni servidores, ni costosas licencias de software, ni tener ingenieros que administren todo esto.

Esta es la razón por la que una avalancha de Pymes comenzó desde antes a adoptar servicios de correo electrónico como Gmail o paquetes de ofimática como Microsoft Office Web Applications, alojados en "la nube", administrados por compañías de probada seriedad y disponibles a un bajo costo (a veces gratis). Se ha hablado de esto desde hace muchos años, pero por un conjunto de causas, parece haber llegado al fin la hora de la computación en la nube. "En la medida en que la gente utiliza más internet para hacer cosas cotidianas, tiene mayor confianza para utilizar las tecnologías de cloud", explica Ricardo Marulanda, gerente de nuevas tecnologías de Microsoft en Colombia. Pero la abrazadora cultura de internet de nuestros días no es el único factor que explica el auge.

Las tecnologías de virtualización mejoraron notablemente y los costos de conectarse a internet bajaron lo suficiente en los últimos cinco años, para que consumir la computación como un servicio público y no como una infraestructura propia, comenzase a resultar atractivo. No obstante, a juicio de Juan Carlos Hincapié, gerente de la unidad de servicios de IBM, no se ha llegado al punto necesario para la masificación: "Para potenciar este modelo entre las Pymes, los costos de conectarse tendrán que bajar todavía mucho más", explica. Para este experto, la nube tiene el beneficio de la masa crítica y la economía de escala, por lo que una Pyme encuentra un rápido retorno de la inversión cuando migra sus aplicaciones a este modelo.

Un ejemplo claro es el proceso de backup de la información, el cual implica -cuando se tiene localmente- servidores, licencias y administración muy costosa; contratarlo con una empresa de internet es muy económico (desde US$50 mes) y soluciona rápidamente lo que antes era un problema complicado.

Aunque en Colombia la ola está apenas abriéndose paso, ya pueden identificarse las tendencias principales; Juan David Garzón, de la compañía Avanxo, una consultora especializada en computación en la nube, explica que, en su orden, las demandas principales en esta materia son el correo electrónico (cuya administración bajo el modelo tradicional de servidores propios consume demasiados recursos técnicos y financieros); el control de procesos de venta y servicio al cliente; y los procesos de negocio sencillos que puedan ser manejados con hojas de cálculo y aplicaciones de oficina estándares. Sin embargo, el trabajo más fuerte en una consultoría de este tipo es la gestión del cambio, para implantar en el personal los nuevos procesos. "En el caso de las Pymes resulta muy fácil la migración, mientras suele ser muy complicado en el caso de las grandes empresas", explica Garzón.

El sector gobierno también ha puesto sus ojos en la tendencia de moda. Microsoft ayudó el año pasado al Icfes a implementar una solución en la nube que ilustra bastante bien las bondades del modelo. El Icfes sufre dos veces al año una crecida súbita de consultas en la base de datos, debido a la publicación de los resultados de las pruebas de Estado, un hecho que ocurre solamente en marzo y septiembre, después de las pruebas para los calendarios A y B. Más de 300.000 estudiantes pueden llegar a consultar simultáneamente los resultados, durante apenas unos días.

Evidentemente, un modelo tradicional significaba instalar servidores y desarrollar aplicaciones que estarían subutilizadas el resto del año. La plataforma Azure, de Microsoft, es utilizada ahora para este propósito y el Icfes solo paga por lo que consume de acuerdo con la demanda.

Una solución para administrar la fuerza de ventas provista por Avanxo -creada por la empresa SalesForce- ha sido adoptada por Skandia, la caja de compensación Comfandi y más de 130 Pymes apoyadas por Fomipyme y Proexport. El año pasado, por primera vez una empresa del sector salud puso un pie en "la nube", con la adopción de la plataforma LotusLive, de IBM, para el trabajo colaborativo entre el personal médico de la EPS Occidental de Salud, en Cali.

Citrix, proveedor de soluciones de virtualización de servidores y escritorios, que es la plataforma tecnológica a la base del cloud computing, cuenta con más de 800 clientes en el país. La gerente de canales de Citrix en el país, Joana Jaime, estima que habrá un verdadero boom del cloud computing entre 2012 y 2013.

Computación en la nube parece un hecho irreversible y un asunto de competitividad. Una evidencia de ello es que la mayoría de los ingresos de Microsoft hoy provienen del modelo tradicional (licencias de software), "pero el futuro es 'la nube' y nos estamos adaptando a ese modelo", dice Ricardo Marulanda.

REVISTA DINERO. FEBRERO 7 DE 2011

domingo, 28 de noviembre de 2010

¿QUÉ ES ESO DE TWITTEAR?

Guía sobre el arte del 'microblog', para saber si debe unirse a la segunda red social del planeta.

Aunque Nicolás Negroponte, gurú de la tecnología y padre del proyecto 'Un computador por niño', catalogó a Twitter como "una moda pasajera", lo cierto es que cada vez más personas se unen a esta red (hoy son más de 175 millones), que se ha convertido en un foro mundial para políticos, artistas, medios, empresas y ciudadanos comunes.

¿Quiénes la utilizan? De acuerdo con un informe de las firmas investigadoras Edison Research y Arbitron Internet, los 'twitteros' tienen, en promedio, mayor poder adquisitivo y preparación académica que los usuarios de Facebook. Sobre esto último anota que el 30 por ciento tiene estudios universitarios, 11 puntos porcentuales más que la media estadounidense.

Así mismo, agrega el estudio, Twitter tiene una alta penetración en el creciente mercado de los teléfonos celulares, si se tiene en cuenta que el 63 por ciento de los miembros de esta comunidad acceden a ella mediante sus smartphones.

A continuación, una breve guía ilustrada sobre esta valiosa herramienta de comunicación, para que la entienda y se anime a utilizarla. Puede que, como les ha pasado a millones de internautas en todo el planeta, deje de pensar que es estúpida y aburridora, o que con sólo 140 caracteres no se puede hacer nada útil, a 'twittear' más de diez veces diarias, como los 'profesionales'.

Ofrece mucho más que los 140 caracteres

Además de los 140 caracteres por mensaje, Twitter permite a los usuarios adjuntar direcciones de otras páginas, 'subir' imágenes por medio de Twitgoo o Img.ly y compartir videos con la herramienta TwitVid.

Este 'microblog' también permite declarar la posición geográfica desde el computador o el teléfono celular, que toma directamente las coordenadas del GPS.

El Tiempo. Tecnología. Noviembre 28 de 2010

martes, 9 de noviembre de 2010

HOMMO SAPIENS DIGITAL

Mark Prensky. 2009

En el 2001, publiqué " Nativos e Inmigrantes digitales, " un artículo bipartito que explicó estos términos como manera de entender las diferencias profundas entre la gente joven y numerosos adultos (Prensky 2001a, 2001b). Si bien muchos han encontrado útiles estos términos; Hoy transitando el Siglo XXI en el que todos habrán crecido en la era de la tecnología digital, la distinción entre Nativos e Inmigrantes digitales llegará a ser cada vez menos relevante. Claramente, como trabajamos para crear y para mejorar el futuro, necesitamos imaginarnos un nuevo sistema de distinciones. Sugiero que pensemos en términos de “Sabiduría Digital”.
La tecnología digital puede hacernos cada vez más sabios.

La sabiduría digital es un concepto doble, refiriéndose primero, a la sabiduría que se presenta del uso de la tecnología, donde nuestra capacidad cognoscitiva llegue más allá de nuestra capacidad natural y en segundo lugar a la sabiduría en el uso prudente de la tecnología para realzar éstas, nuestras capacidades. Gracias a la tecnología, contaremos con información al instante, inmediata, a toda la historia registrada, a bibliotecas, a todos los estudios de casos y a todos los datos recogidos de cualquier índole y sobre todo a experiencias simuladas altamente realistas que facilitarán nuestro trabajo.

La forma en que utilicemos estos recursos, la forma en que los filtremos, para encontrar lo que necesitamos, depende de nosotros, pero concientes que la tecnología es y será un medio de ayuda muy importante en la formación de nuestra sabiduría y así poder tomar decisiones y juicios más acertados. La tecnología por si misma no substituirá la intuición, el buen juicio, la moral y la capacidad para resolver problemas.

Vea el documento completo a continuación...

¿REALMENTE PIENSAN DIFERENTE?

Mark Prensky

Actualmente, nuestros hijos están siendo socializados de una manera muy diferente a la de sus padres. Las cifras son abrumadoras: más de 10,000 horas jugando videojuegos, más de 200.000 mensajes de correo electrónico y mensajes instantáneos enviados y recibidos; más de 10.000 horas hablando por teléfonos móviles, más de 20.000 horas viendo la televisión (un alto porcentaje la MTV de alta velocidad), más de 500.000 anuncios vistos: todo esto antes de que los chicos dejan la universidad. Y, quizás, a lo sumo, 5.000 horas de lectura de libros. Estos son los estudiantes “Nativos Digitales” de hoy en día.

En Nativos Digitales, Inmigrantes Digitales: Parte I1, discutimos cómo las diferencias entre nuestros alumnos Nativos Digitales y sus profesores Inmigrantes Digitales están en la raíz de muchos de los actuales problemas de la educación. Sugerí que es probable que los cerebros de los Nativos Digitales sean físicamente diferentes como consecuencia del estímulo digital que recibieron al crecer. Y afirmé que el aprendizaje a través de los juegos digitales es una buena forma de llegar a los nativos digitales en su “idioma nativo”.

Aquí les presento las pruebas de por qué creo que esto es así. Provienen de la neurobiología, la psicología social, y de los estudios realizados con niños que usan juegos de aprendizaje.


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NATIVOS DIGITALES, INMIGRANTES DIGITALES

MARK PRENSKY. 2001

Me resulta sorprendente cómo con todo el alboroto y el debate hoy en día acerca del declive de la educación en los Estados Unidos ignoramos su causa más fundamental. Nuestros estudiantes han cambiado radicalmente.

Los estudiantes de hoy ya no son el tipo de personas que nuestro sistema educativo fue diseñado para formar. Los estudiantes de hoy no han cambiado solo gradualmente con respecto a los del pasado, no han cambiado simplemente su argot, su ropa, sus adornos corporales o su estilo, como había ocurrido hasta ahora entre las distintas generaciones.

Una verdadera discontinuidad ha tenido lugar. Podríamos incluso llamarlo una “singularidad”: un acontecimiento que cambia las cosas de manera tan fundamental que no hay vuelta atrás. Esto que damos en llamar “singularidad” es la llegada y rápida propagación de la tecnología digital en las últimas décadas del siglo XX.

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miércoles, 3 de noviembre de 2010

INTERNET Y EL CEREBRO

No somos conscientes de los increíbles cambios en nuestro cerebro debidos al creciente uso de la red en la vida diaria.
En 1879, el filósofo alemán Friedrich Nietzsche estaba desesperado. Las heridas producidas en su juventud por caer bruscamente de un caballo perduraron en el tiempo, lo que le hizo declinar ser profesor en la Universidad de Basilea. Los fuertes dolores de cabeza y problemas de visión lo obligaron incluso a dejar de escribir. Todo cambió en 1882 cuando adquirió una máquina de escribir de fabricación danesa, Hansen Writing Ball. Con sus ojos cerrados, esta máquina le devolvió a Nietzsche la alegría de escribir, al punto que le asignó uno de sus mejores sonetos. Sin embargo, algo curioso aconteció: uno de sus amigos más cercanos, Heinrich Köselitz, pudo identificar un cambio sutil en su escritura. De alguna forma, esta había perdido su fluidez natural. Esta historia hace parte del reciente libro (junio 2010) The Shallows: What Internet is Doing to our Brains del autor Nicholas Carr. Gracias a dos excelentes libros The Big Switch y Does it Matter, Nicholas Carr se ha ganado el prestigio por su agudeza intelectual. Un artículo suyo de 2008, publicado en The Atlantic con el sugestivo título ¿Nos está haciendo estúpidos Google? le dio la vuelta al mundo. Dinero contactó a Carr para hablar de su último libro, un apasionante texto que revela la rapidez con la que está cambiando nuestro cerebro debido a internet.

Para Carr, el punto de partida es el libro clásico de 1964 Understanding Media: The Extensions of Man del afamado académico Marshall McLuhan. Casi considerado una estrella, McLuhan fue un referente de los años 60, y fue maestro en construir frases que pasaron a la historia como "el medio es el mensaje". Carr explica que, cuando se trata de una nueva tecnología, como la televisión o la radio, siempre van a existir entusiastas o detractores sobre el contenido de estos medios. Para el caso de internet, tristemente, los debates han sido tan fuertes que han llegado al punto de agravios personales. Sin embargo, Nicholas Carr rescata a McLuhan por un mensaje muy particular. "En el largo plazo el contenido del medio importa muy poco comparado con la influencia del medio mismo en nuestra forma de pensar y actuar", comenta el autor. En el fondo, lo que McLuhan entendió fue que cada medio en particular implica cambios muy profundos en el ser humano. Piense en cómo el computador ha transformado nuestra forma de trabajar. Hace pocas décadas, las personas escribían o editaban sin la ayuda de un procesador de palabras, tareas que para muchos hoy en día parecen imposibles a mano. Pero tal vez ni el mismo McLuhan imaginó lo que actualmente es la red: está en nuestra casa, oficinas, en el celular, y pronto hasta en la nevera o incluso en el cerebro mismo.

En 2009, la población adulta en Estados Unidos gastaba en promedio doce horas semanales en internet, el doble de lo registrado en 2005. Los jóvenes entre los 20 y 30 años en este país ya cuentan 19 horas semanales on-line y siguen aumentando. De hecho, actualmente un adolescente norteamericano recibe o envía en promedio 2.272 mensajes en la red al mes. No hay duda de que desde que el programador inglés Tim Berners-Lee escribió el código de la World Wide Web, este se convirtió en el medio por excelencia del ser humano. Sin embargo, probablemente con costos que no estamos dispuestos a reconocer. "Siento que no estoy pensando de la forma en que lo hacía antes. Esta sensación es más fuerte cuando me siento a leer", confiesa Carr. En su libro, este autor recoge el concepto de "tecnologías intelectuales", original de los antropólogos Jack Goody y Daniel Bell. Si bien cada medio nuevo deja un sello en el ser humano, como descubrió McLuhan, aquellos que potencian la capacidad mental tienen un impacto mucho mayor. Así como la máquina de escribir influyó en la escritura de Nietzsche, el cerebro humano no fue el mismo con la aparición de tecnologías como la escritura, la lectura, el mapa o el reloj. "Desafortunadamente, existen muchos fósiles del cuerpo humano pero no podemos saber qué diría un fósil de la mente", dice Carr.

A partir de exquisitas historias, Nicholas Carr hace un recuento de varias "tecnologías intelectuales", con sus opositores y promotores, enfocándose en tal vez la más importante: el libro. Alrededor de 1445, el herrero alemán Johannes Gutenberg se embarcó en una travesía por el río Rin que cambiaría el mundo. Gracias a la imprenta, los libros pudieron llegar a muchas más personas y no solamente a monjes o académicos que leían en cuartos oscuros. "Se estima que los libros producidos tras 15 años del invento de Gutenberg superaron lo hecho 1.000 años atrás", consigna Carr en su libro. De todas formas, explica que su ascenso no fue una tarea fácil. El mismo Sócrates, en tiempos de los griegos, denigraba de la escritura por atentar contra la memoria humana. Por simple que parezca, los libros requieren de una cualidad especial: la habilidad de permanecer en silencio y concentrados siguiendo las líneas de un texto por largo tiempo. Esto no era natural para el ser humano; sin embargo, esta mística del libro, un proceso lineal de aprendizaje, según Carr, ha sido el sustento intelectual y cultural de la humanidad en los últimos cinco siglos. "Pronto será la ética intelectual del pasado", argumenta el autor.

"Lo que estamos perdiendo, gracias a internet, es nuestra capacidad de permanecer enfocados y concentrados", es el principal argumento de Nicholas Carr. Esta es una tendencia irreversible. La red es cada vez más nuestro mapa, reloj, teléfono, televisión y ahora tristemente también nuestro libro. No es que estemos leyendo menos, explica Carr, de hecho al visualizar información todo el tiempo leemos más pero distinto. Los científicos han descubierto que distintas zonas del cerebro se desarrollan o se apaciguan leyendo un libro o navegando por internet. Lamentablemente, en el futuro la experiencia va a ser la misma. En el afán de cada medio de parecerse a internet, también los libros electrónicos operan con hipervínculos y acceso a la red. Cuando esté terminado el increíblemente ambicioso proyecto de Google Book Search de tener escaneados los libros de la historia estos podrán ser consultados como en una base de datos. "Como en internet, el ser humano va a leer un poquito aquí y un poquito allá desplazando cada vez más la lectura lineal", argumenta Carr. Es un paradigma totalmente distinto con implicaciones reales sobre el cerebro.

Según Nicholas Carr, por muchos años los neurólogos permanecieron fieles a los conceptos del eminente científico español Santiago Ramón y Cajal quien en 1913 declaró que "en el cerebro adulto las neuronas permanecen fijas. Todo tiende a morir y no se puede regenerar". Hoy en día, gracias a los descubrimientos de científicos pioneros como Michael Merzenich, sabemos que el cerebro es increíblemente flexible, incluso en la edad adulta. Gran parte de los estudios de flexibilidad del cerebro parten de analizar personas que han perdido alguna extremidad. El cerebro, incluso en los adultos, tiene una gran capacidad para reorganizarse y componerse. Estas son buenas y malas noticias. Por una parte, abre la posibilidad de tratamientos médicos y desarrollo intelectual para toda la vida; pero también de crear nuevos hábitos negativos en el cerebro. Cada nueva tecnología tiene efectos positivos y negativos. Es evidente que como seres humanos tenemos que defender nuestra capacidad de permanecer calmados, concentrados y disfrutar la vida.

REVISTA DINERO. 10-31-2010

viernes, 15 de octubre de 2010

BACTERIAS Y VIRUS EN DISPOSITIVOS TÁCTILES

Si usted se siente privilegiado por contar con el dispositivo tecnológico del año, o por cualquiera de los teléfonos con pantallas táctiles, seguramente sí lo es, pero también esté afrontando la amenaza de bacterias y virus que están infestándolos. Al menos así lo revela un estudio de investigadores británicos citados por el Sacramento Bee, según el cual los dispositivos con pantallas táctiles albergan hasta 18 veces más bacterias y virus que un baño de hombres en un siito público.

El informe no revela algo completamente nuevo: desde hace más de 8 años, distintos estudios han confirmado que el teclado de un computador es más sucio que un sanitario, y esto ha sido discutido cientos de veces en la Web. Pero hoy, los dedos de los usuarios de tecnología están ‘deslizándose’ de las teclas a las pantallas, y ha empezado a surgir interés por la contaminación en éstas.

En 2008, otra investigación británica reveló que los celulares normales –que no tienen pantallas táctiles, y que no suelen compartirse tanto como éstos– albergan miles de bacterias, incluida la Staphylococcus Aureus, que causa desde granos y furúnculos hasta meningitis y neumonía.

Más preocupante que este dato del informe es el revelado por otro estudio de la Universidad de Stanford. Éste asegura que si un virus está alojado en una pantalla, cerca del 30% de éste saltará a los dedos de quien la toque, y de ahí a los ojos, la boca o la nariz, para ingresar al cuerpo. Esto, sin contar que el siguiente contacto después de que alguien lleve un virus a una pantalla puede no ser con los dedos de la ‘víctima’, sino con sus orejas o su boca, si se trata de un teléfono inteligente.

“Si usted sufre de influenza y comparte un dispositivo táctil, entonces usted está compartiendo la influenza con quienes lo toquen”, le dijo Timothy Julian, un estudiante de Stanford que participó en la investigación, publicada en el Journal of Appied Microbiology.

El estudio concluye que los virus definitivamente sí se transfieren entre la piel y las superficies de contacto, y que la mayoría de ellos puede causar afecciones respiratorias y gastrointestinales.

Otra cifra impactante la provee la firma Proporta, que fabrica protectores y fundas para estos dispositivos. Aunque se trata de una empresa interesada y los estudios seguramente ayudarán en sus ventas, vale la pena tenerla en cuenta: un teléfono móvil promedio –incluidos los que no tienen pantalla táctil– tiene 3.895 gérmenes por centímetro cuadrado.

Si ya se contagió con la ‘fiebre de touchscreen’, que sea la única.
A primera vista, el informe parece destinado sólo a preocupar a los dueños de dispositivos táctiles, pero en realidad llama la atención de todas las personas, pues a diario deben tocar toda clase de superficies: botones de los ascensores y cajeros automáticos, teclados de computador, controles de consolas de juegos, teléfonos públicos o de oficinas, e incluso elementos no tecnológicos como los tubos y agarraderas en los buses, el metro y otros sistemas de transporte.
Así que la medida común para todos, quienes usan tecnología y quienes no lo hacen, es el tradicional y efectivo lavado de manos, que debe realizarse varias veces al día y siempre, antes de comer. Una alternativa a éste es el uso de geles antibacteriales.
No se trata de que las personas se vuelvan seres paranoicos contra los gérmenes –que están en todo lugar, no sólo en los dispositivos tecnológicos–, sino de prevenir enfermedades con el sentido común y unas simples pautas. Éstas son algunas de ellas:

•Aunque corra el riesgo de pasar por arrogante o envidioso, evite compartir sus aparatos con otras personas.
•Limpie la pantalla con frecuencia, no sólo con paños secos como los que incluyen algunos dispositivos, sino también con trapos húmedos o con toallas antibacteriales. En algunos países se ofrecen paños antibacteriales que se promocionan como los protectores en temporadas de gripa, pero aún no se encuentran estos productos en Colombia y otros países de Latinoamérica.
•Haga lo mismo con todos los dispositivos que se usan en la oficina y el hogar: teclados, teléfonos fijos, controles remotos, controles de electrodomésticos, etc., e incluso con elementos no tecnológicos como las chapas de las puertas y las llaves del lavamanos.
•Vacúnese… pero no sólo con software antivirus, sino en su cuerpo, contra influenza y otros virus.

Revista Enter. Octubre 15 de 2010

miércoles, 13 de octubre de 2010

OBSOLESCENCIA

LA TODOPODEROSA MICROSOFT EStá en crisis por cuenta del caos de su sistema operativo Windows, Hotmail es un servidor de correo prehistórico, Facebook, envidia del mundo hasta ayer, se está volviendo anticuado debido al empuje de Twitter, el computador o el celular que compraste el año pasado ya son de penúltima moda, el Kindle de Amazon dejó de ser la gran novedad y podría ser enterrado por el iPad o por la tableta Chrome de Google, y hace mucho (¿diez años es mucho?) desaparecieron Netscape, WordStar, WordPerfect, mientras que agonizan Lotus Notes, Eudora y los Palm-Pilots, arrasados por los Blackberry y los iPhones. Nos asedia una obsolescencia tan rauda que uno apenas siente pasar la ráfaga. Decía Marshall McLuhan: “Si funciona, es obsoleto”. Pues bien, vivimos como yo-yos bajo el yugo de este aforismo espantoso.

La obsolescencia planificada apenas se aceleró con la era digital, pero no empezó con ella. Data por allá de fines de la Segunda Guerra Mundial, cuando hubo una gran explosión de diseño industrial y de invención tecnológica. De hecho, fue entonces cuando el mercadeo por obsolescencia se popularizó con la perniciosa idea de hacer que la gente se enviciara al consumo. El fastidio actual no se limita al exasperante cambio periódico de los objetos y los programas, sino que ahora se utilizan técnicas de mercadeo cada vez más insidiosas e invasivas para vendernos lo nuevo. ¿Qué tal, por ejemplo, el Neuromarketing que va directo al inconsciente? Una agresión cruda. Como resultado, tenemos a una persona pensante haciendo cola para comprar un iPad a las tres de la mañana afuera de un almacén. ¿No es mejor dormir? No, parece que para los enviciados a la novedad dormir equivale a perder el tiempo.

De mi parte, he de decir que no siento la menor envidia por esos billonarios que hacen y pierden fortunas en la montaña rusa de las nuevas tecnologías. Muchos son víctimas de su propio invento y les basta con cometer un error estratégico para ir a parar al basurero. Supongo, sí, que no son tontos y que en el proceso ponen a buen recaudo una jugosa jubilación. Pero en últimas uno quizá entienda al empresario que recurre a la obsolescencia acelerada para vender más, lo que no entiende es por qué los gurús de la tecnología pretenden elevarla a categoría espiritual, a una suerte de destino sublime. Vaya “filósofos”.

El resultado de este mercadeo desbocado es gracioso. Un adolescente de hoy, confrontado con un teléfono de disco, no tendrá ni la menor idea de qué hacer para marcar un número a menos que haya visto muchas películas viejas, y si de ñapa le damos una regla de cálculo para que pase su examen de física, quedará fascinado y paralizado ante las extrañas escalas logarítmicas.

Aunque los “expertos” se hacen lenguas sobre el beneficio de lo nuevo, éste es de doble filo. Nuestra memoria RAM, por así llamarla, tiene obvias limitaciones biológicas que no permiten expandirla ad líbitum y en estos momentos está siendo copada a un ritmo esterilizante. Mi asistente, una mujer en los primeros escalones del tercer piso, se pregunta: “¿Entonces vamos a ser una generación sin clásicos?”. Por lo visto.

El cáncer de la novedad fragmentada se está cargando a los periódicos de papel y quiere seguir con los libros. La dieta de capsulitas, inventada para los astronautas, ahora nos toca a los lectores. ¿Quedará algo sólido en pie si mañana nos aburrimos de la eterna novedad?

andreshoyos@elmalpensante.com

El Espectador. Octubre 13 de 2010 - Andrés Hoyos

INFORMACIÓN E INFOXICACIÓN

De la era de la Información a la era de la infoxicación

Queremos estar informados. Nos despertamos por la mañana y encendemos el televisor. Lo seguimos viendo mientras desayunamos. Mientras vamos en el carro sintonizamos una emisora de noticias o de opinión. Llegamos al trabajo y leemos el periódico. Luego abrimos varios blogs de noticias e información en el computador mientras revisamos el correo electrónico, de trabajo o personal. Allí encontramos todo tipo de información, la necesaria para trabajar, conversaciones con amigos y familiares, hasta las típicas presentaciones con recomendaciones de seguridad en la calle, productos dañinos para la salud, muestras de afecto, poemas, fotos increíbles, videos graciosos, spam (información publicitaria no solicitada), etc.

Muchas veces sucede que cuando necesitamos un dato preciso, no lo encontramos en nuestra memoria. Sabemos que leímos algo sobre eso en alguna parte, sabemos hasta dónde lo vimos, pero no recordamos la información. Otras veces vamos a realizar una investigación sobre un tema, y tenemos tanta información disponible, desde todos los puntos de vista, de todos los aspectos, que increíblemente nos cuesta mucho esfuerzo sacar algo en concreto.

Muchos sufrimos de un mal de esta época: la infoxicación.

Este neologismo fue acuñado por Alfons Cornella, y nace del cruce de las palabras información e intoxicación.

Se refiere a la intoxicación intelectual debida al exceso de información disponible hoy en día gracias a las tecnologías, lo que produce una sobrecarga informativa. Esto ocasiona ansiedad, debida a la imposibilidad de asimilar la inmensa cantidad de datos disponibles en poco tiempo.

El término equivalente en el inglés es information overload (sobrecarga de información). Se entiende como una cantidad excesiva de información proporcionada, haciendo el procesamiento y asimilación de la misma muy difícil para el individuo.

Una de las consecuencias que trae este fenómeno es la desinformación.

Causas generales de la infoxicación:

La tasa de información nueva que se produce día a día va en aumento.
* Tendemos a recoger más información de la necesaria para apoyarnos a la hora de tomar decisiones o la almacenamos por si pudiese sernos útil en el futuro.
* Aumento de los canales desde donde nos llega la información que en muchos casos ni hemos solicitado ni nos es útil.
* Hay mucha información obsoleta circulando en la Internet, así como muchas contradicciones e imprecisiones. Entonces buscamos más información de la necesaria para tratar de comprobar que la que se va encontrando es la correcta y, para ir sobre seguro, tratamos de obtener toda la información posible sobre un tema.
* Escasez de métodos para comparar y procesar los diferentes tipos de información.
* Utilizamos la información como forma de imponerse en la sociedad. Conocimiento = Poder

Citas

* “Todo este fenómeno de multiplicación de la cantidad de información que existe en el mundo se ha venido a llamar la ‘explosión de la información’, aunque más bien debería llamarse la ‘explosión de la desinformación’, indigerible y confundidora”. (Cornella, 2002)

* “Información infinita es igual a información cero”. Umberto Eco

INFOXICACIÓN

El hiperacceso a información, que a muchos enreda la vida, es una gran ventaja dice Enrique Dans.

El ser humano está cercado: páginas web, blogs, redes sociales, correo electrónico, podcast, teléfonos inteligentes que no solo sirven para hacer llamadas, sino para estar en contacto permanente con las fuentes mencionadas antes; videos, audios, textos, televisión, radio, libros, revistas... Una verdadera infoxicación.

El término, vertido al español por Alfons Cornella, a partir de expresiones en inglés como 'information overload' (sobrecarga de información), describe la dificultad para procesar la gran cantidad de datos a los que está expuesto hoy el ser humano.

El concepto que se relaciona más con el manejo de la información que con la cantidad que se produce. Enrique Dans, profesor de IE Business School -una de las escuelas de negocios más reconocidas del mundo, con sede principal en Madrid-, analiza el fenómeno.

¿Qué es o cómo se puede definir la infoxicación?

La infoxicación es la incapacidad de análisis eficiente de un flujo de información elevado. Indudablemente, el número de canales y la cantidad de información que una persona media maneja y recibe se ha incrementado enormemente en las últimas décadas, y esa nueva situación define un entorno en el que es preciso desarrollar ciertas aptitudes y actitudes a la hora de gestionar nuestra actividad.

¿La infoxicación se origina en el desarrollo de los medios masivos para distribuir la información?

La infoxicación es, en realidad, un fenómeno de incidencia muy relativa: una persona puede sentirse 'infoxicada' en determinados momentos, pero, por lo general, el hombre aprende rápidamente a desarrollar estrategias que impiden ese fenómeno.

Vivir en un entorno intensivo en información nos enseña a priorizar y a manejar esa información de maneras más eficientes, y la tecnología -que, según algunos creó el problema- es en realidad quien nos ayuda en muchos casos a solucionarlo.

El problema es que durante muchos años vivimos en entornos radicalmente unidireccionales, y una gran cantidad de la información que recibíamos era completamente pasiva, no requería de casi ninguna acción por nuestra parte.

Ahora, una parte sustancial de la información que recibimos genera una respuesta, un papel activo: de oyentes o espectadores hemos pasado a ser participantes, y eso exige un esfuerzo mayor. Pero también nos lleva a una sociedad con más oportunidades, menos limitada y con un potencial mucho mayor.

¿Cómo influye el desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones en la infoxicación?

La tecnología ha hecho posible que cualquier persona pueda convertirse en emisor de información, algo que antes únicamente era posible para quienes contaban con una licencia de emisión o llevaban a cabo costosas inversiones en equipos. Hemos pasado de recibir información por unos pocos canales, a hacerlo por infinitos, y eso conlleva un cierto período de adaptación.

¿La infoxicación se enfoca sólo en la cantidad o tiene que ver más con la calidad y la organización de la información?

En realidad, la infoxicación ocurre por una carencia de cultura de uso: a medida que una persona adquiere más experiencia y adiestramiento, aprende a utilizar herramientas que le permiten ser mucho más eficiente en su manejo.

Un lector RSS como Google Reader, permite a un usuario medio, sin ningún conocimiento específico, enfrentarse a un conjunto de fuentes de información: prensa, blogs, búsquedas en la red, etc., de una manera impensable.

En realidad, la infoxicación es un problema definido por aquellos que no se han puesto seriamente a solucionarlo: el usuario medio no se queja de infoxicación, sino que bendice las posibilidades más sencillas y directas que ahora tiene de acceder a la información.

¿La infoxicación es un problema de exceso de oferta o de abuso de la demanda por los usuarios?

Simplemente, no es un problema. Ocurre de manera muy limitada y únicamente llega a ser una sensación temporal que aparece en perfiles en vías de aprendizaje. No verás a un nativo digital quejarse de infoxicación, ni tampoco a una persona con un cierto nivel de experiencia. En la práctica, la tecnología nos permite acceder a información de maneras infinitamente más eficientes.

¿La infoxicación es una patología? ¿Tiene un 'tratamiento'?

Ni está definida como enfermedad ni tiene una terapia que vaya más allá de aprender a vivir con el entorno que nos ha tocado vivir.

Patologías existen siempre vinculadas a toda actividad humana, pero la infoxicación no es un problema real, sino algo definido por aquellos que toman una postura de observar el progreso desde una situación alejada.

'La angustia no es sólo tecnológica'

El experto Enrique Dans define la infoxicación como la "incapacidad de análisis eficiente de un flujo de información elevado", es decir, la dificultad para procesar la gran cantidad de datos a los que está expuesto hoy el ser humano.

Queda claro que el concepto se relaciona más con el manejo de la información, que con la cantidad que se produce, y que lidiar con ella se torna más arduo a medida que surgen nuevas fuentes.

"El problema de la angustia de la información, esta angustia de que tengo más información de la que puedo manejar y por tanto no tengo tiempo para absorberla, es un problema que no es solo tecnológico", dijo el experto español Alfons Cornella en un discurso, hace ya 10 años.

Para Dans, la solución y no la causa es la tecnología. Tal es el impacto de la sobrecarga de información, que se han creado grupos para estudiarlo y tratar de reducir sus efectos. Es el caso de Iorg (Grupo de Investigaciones en Sobrecarga de Información (http://iorgforum.org), del que forman parte académicos, consultores y representantes de corporaciones como IBM, Microsoft, Intel y Xerox.

Esta última tiene un sitio especializado en el tema (www.xerox.com/information-overload), que recomienda, para profundizar en él una fuente a la que los puristas temen, pues es alimentada por la comunidad de usuarios: Wikipedia.

De allí, se pueden rescatar algunas causas generales: rápido crecimiento en el flujo de nueva información que se produce y falta de equilibrio entre lo que resulta útil y lo inútil; facilidad para duplicar y retransmitir información a través de medios como Internet; aumento en el número de canales disponibles para recibirla; gran cantidad de información histórica; contradicciones e inexactitudes en la información disponible, y falta de contexto.

El fenómeno afecta principalmente a los ambientes empresariales, donde, según estudio de Internacional Data Corporation publicado en marzo del 2009, la cantidad de información creada en papel y en medios digitales aumenta cada año 67 por ciento.

Según el informe titulado 'Siguiendo la sobrecarga de información en el origen', 26 por ciento del tiempo de los trabajadores invertido (o gastado) en manejar dicha sobrecarga, y el equivalente a 1,5 billones de dólares en salarios, empleados en reprocesamiento y administración de los datos, solamente en Estados Unidos, durante el año 2008.

Para ponerlo en cifras, un 75 por ciento de los trabajadores entrevistados por IDC para realizar el estudio, en 1.000 empresas grandes de EE. UU. dicen sufrir por sobrecarga de información; el 45 por ciento de ellos se sienten agobiados por ella. Como si fuera poco, los trabajadores afirman que gastan más de 25 por ciento de su tiempo lidiando con interrupciones y distracciones generadas por la sobrecarga informativa.

La absurda impotencia de poder, La tecnología como forma de desperdicio

El conocimiento es poder, afirma Xerox en su sitio especializado en Sobrecarga de información www.xerox.com/information-overload.

Pero, para la empresa, mucha información puede hacernos sentir impotentes e improductivos. Para demostrarlo, cita las siguientes estadísticas:

-El 28 por ciento de un día de trabajo típico se desperdicia por interrupciones causadas por información innecesaria.

-El 53 por ciento de la gente cree que menos de la mitad de la información que recibe al día es útil.

-El 42 por ciento de las personas utiliza información incorrecta, de manera accidental, al menos una vez por semana.

-En 2008 se crearon 487 mil millones de gigabytes de información. Para hacerse una idea, el disco duro de un computador promedio tiene alrededor de 300 o 500 gygabites.

¿En qué se nos va el tiempo? Las siete actividades menos productivas

El estudio 'Siguiendo la sobrecarga de información en el origen' identifica las siguientes actividades poco productivas que consumen más tiempo, unas 20 horas por trabajador, cada semana:

-Reformatear documentos (convertir diferentes formatos a uno solo). -Convertir documentos de un formato a otro.

-Buscar información, pero no encontrarla.

-Volver a generar contenido que ya existe.

-Publicar el mismo contenido para diferentes audiencias, utilizando distintas aplicaciones.

-Obtener material de archivo con poca o ninguna ayuda tecnológica.

-Lidiar con distintas versiones de un mismo documento.

Jaime Dueñas
Director Vive.in y Futbolred.com

lunes, 20 de septiembre de 2010

LA PRIMERA GENERACIÓN DIGITAL

Para Don Tapscott, experto internacional en nuevos medios y próximo expositor en Expogestión, los jóvenes de hoy en día son la generación más capaz, talentosa e innovadora de todos los tiempos.

En 2001, el profesor Mark Bauerlein publicó un famoso libro cuyo título traduce La generación más tonta de todos los tiempos. Según Bauerlein "los jóvenes de hoy no saben nada y su ignorancia es tan extrema que amenaza el futuro de la sociedad". En otro libro, el reconocido psiquiatra Edward Hallowell sostiene que actualmente los jóvenes son tan incapaces de enfocarse en algo que parecerían sufrir de un trastorno por déficit de atención.

Por otra parte, Meenakshi Durham, autora del libro The Lolita Effect, sostiene que "se ha hecho rutina que las jóvenes de hoy publiquen fotos sugestivas en internet". En general, a las nuevas generaciones se les suele tildar de narcisistas, violentas, de estar acostumbrados a robar contenidos en internet y no tener ética de trabajo. ¿Cuál es la verdad? Don Tapscott, quien se ha ganado el respeto internacional como uno de los principales autores en estrategia y nuevas tecnologías, lideró junto con la firma Genera Insight un proyecto con una inversión por US$4 millones, auspiciada por grandes multinacionales, para tratar de captar la verdad sobre los jóvenes de hoy. Para esta investigación se entrevistaron a más de 6.000 jóvenes y expertos de todo el mundo. El resultado es el reciente libro Grown Up Digital: How the Net Generation is Changing Your World.

Tapscott, quien participará en Expogestión los días 22 y 23 de septiembre con una presentación sobre la importancia de las redes sociales y la estrategia empresarial, es autor de la famosa publicación Wikinomics (2006) en donde sostiene que las nuevas tecnologías de colaboración están transformando el mundo. En entrevista con Dinero, expone los principales hallazgos de la investigación sobre los jóvenes de hoy.

D — ¿Qué significa la Generación de la Red? ¿Y por qué confía tanto en ellos?

Esta generación nació entre 1977 y 1997. En Estados Unidos representa más de 80 millones de personas, el segmento más grande de la población. Se caracteriza por ser la primera generación en haber crecido rodeada de tecnologías digitales. En 2010, el primero de ellos está cumpliendo 33 años y el más joven 13.

Confío en ellos porque al crecer rodeados de tecnología su mente se ha transformado para poder enfrentar los desafíos del futuro. Pueden realizar múltiples tareas simultáneamente y han aprendido a manejar grandes cantidades de información. Contrario a un comportamiento pasivo esperan siempre participar y colaborar. Cada vez que escriben un blog y publican un video sintetizan información y proponen nuevos puntos de vista. Esto no solo representa una oportunidad para ellos sino para el resto de la humanidad.

D — ¿Qué diferencia a esta generación de la de los baby boomers?

Los baby boomers son todos aquellos nacidos entre 1946 y 1964, en Estados Unidos representan 77,2 millones de habitantes. En promedio, esa generación veía 22,4 horas semanales de televisión. La televisión fue el medio que les permitió a estos jóvenes hacer la diferencia en lo cultural, lo político y lo económico. Es curioso, pero aun cuando los padres de los boomers entraban en conflicto por sus nuevas formas de pensar, ahora es su turno con la Generación de la Red. La gran diferencia es que los boomers eran consumidores pasivos. Hoy en día los jóvenes ven mucho menos televisión. Para ellos es como un ruido más en el ambiente. Internet, contrario a solo recibir información, se ha convertido en un medio de doble vía. Es por esto que la Generación de la Red ha crecido con rasgos muy distintivos: ellos valoran altamente la libertad, quieren personalizar todo a su gusto, son colaboradores por instinto, cuestionan lo establecido, son personas íntegras que respetan la diversidad y siempre buscan la velocidad y la innovación.

D — ¿Cuál es el tema clave en el que los jóvenes de hoy fallan?

Creo que no se percatan de la importancia de cuidar su privacidad. Luego de conversar personalmente con muchos de ellos, realmente pareciera no importarles la cantidad de información que ponen en la red. Aun si se trata de las fotos de la fiesta de la noche anterior. Aquí hablo con la voz de la experiencia: se van a lamentar más tarde cuando, por ejemplo, las compañías revisen su Facebook en un proceso de selección, como ya están empezando a hacer.

D — ¿Cree usted que esta generación es más feliz?

Existe mucho cinismo con respecto a esta generación. Muchos dicen que son adictos a la red, que no hacen deporte y perdieron sus capacidades sociales. Pero lo cierto es que no existen estudios serios para soportar estos argumentos. Desde mi perspectiva, ellos son la generación más capaz de la historia. Comparado con mi propia experiencia, me sorprende cómo los jóvenes de hoy aceptan la diversidad en los colegios. Nunca antes habían sido tan altas las tasas de jóvenes apoyando causas sociales. Ellos fueron determinantes en el éxito de la candidatura del presidente Obama. Tengo cifras concretas que muestran cómo los resultados de las pruebas de inteligencia IQ no han parado de crecer con los años. El consumo de alcohol y drogas ha caído. Cada vez es más competitivo entrar a las universidades y es evidente cómo mejoran el desempeño en los deportes. Esta es una generación con mucho potencial. Entonces; sí, creo que pueden y son felices. Lo único para lamentar son las inmensas tasas de desempleo entre jóvenes en todo el mundo.

D — ¿Cómo mejorar la educación de esta generación?

Suelo decir que si alguien hubiera permanecido congelado 300 años hoy se sorprendería con los avances de la humanidad. Pero si visitara el típico salón de clase con el tablero en el fondo pensaría que no ha cambiado mucho. El problema es que la educación tradicional, en la que el profesor recita una cátedra, se asemeja mucho a la televisión. Pero esta es la primera generación digital. Estos estudiantes han crecido en un ambiente rodeados de información gracias a Google o Wikipedia. Un profesor alguna vez dijo: "el problema es que ahora los estudiantes saben que el conocimiento no solo lo tiene el maestro sino también internet". Ellos prefieren colaborar y conversar en vez de solo recibir una cátedra. Nunca antes en Estados Unidos las tasas de deserción escolar habían sido tan altas.

Los profesores se quejan de la actitud de los jóvenes, porque parecen apáticos, pero no entienden que ahora ellos aprenden distinto. El esquema tradicional de clases era perfecto para los baby boomers, en una era post industrial. Pero ahora los profesores que quieran permanecer relevantes y motivar a sus estudiantes tienen que identificar nuevas formas para escucharlos y conversar con ellos. La gran diferencia es que ahora el estudiante es el eje central del proceso de aprendizaje pues tiene los medios para descubrir el mundo por sí mismo. Si en el pasado los protagonistas en la educación eran los profesores, hoy tienen que ser los estudiantes.

Revista Dinero. Septiembre de 2010

sábado, 28 de agosto de 2010

LAS TICs EN LA UNIVERSIDAD

Una de las principales apuestas de los países desarrollados y de aquellos que pretenden serlo, ha sido la de de integrar la mayoría de sus planes y proyectos con las nuevas tecnologías.

Estas innovadoras herramientas que día a día aparecen en el mundo, se han planteado como uno de los medios para cumplir algunos de los objetivos del milenio: garantizar la sostenibilidad del medio ambiente, fomentar la cooperación internacional mediante una asociación mundial para el desarrollo y lograr la universalidad en la educación, entre otros.

Precisamente este último componente, es tal vez el garante para que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), puedan llegar a todas las personas, ya que para su implementación en la sociedad se requiere de un proceso formativo.

Es por esto, que la academia juega un papel fundamental como responsable de aplicar dentro de sus procesos educativos estas nuevas herramientas.

En nuestro país, la ejecución de este tipo de procesos se ha desarrollado en algunos casos con cierta lentitud, ya que muchas veces por infraestructura o por bajos recursos económicos, las universidades se ven en dificultades de establecerlas.

"La práctica de las TIC en las instituciones educativas es muy irregular. Unas las han implementado de una forma transversal y otras para asuntos puntuales, sin ningún tipo de estrategia. Sin embargo, cabe anotar que es un tema que ya no es ajeno a ninguna de ellas, de una u otra forma se dan estos procesos como parte de las estrategias de competitividad", afirma Andrés Chiappe Laverde, director de la Maestría en Informática Educativa del Centro de Tecnologías para la Academia, de la Universidad de La Sabana.

Cabe anotar que las TIC le permiten tanto estudiantes como a maestros generar condiciones y espacios para que el aprendizaje alcance otras dimensiones.

Pero cómo se está realizando esta implementación al interior de las universidades, teniendo en cuenta que en futuro muy cercano estas nuevas tecnologías serán parte integral del ejercicio profesional de las personas.

Es común ver que en los espacios académicos los estudiantes utilizan algunas de estas herramientas no como parte de su ejercicio académico, sino para su uso personal.

Según Andrés Chiappe, la recomendación general para que esto no suceda, es que los jóvenes identifiquen aquellos elementos que les permitan buscar, almacenar, recuperar y compartir información relevante para su aprendizaje. Es una cuestión de encontrar las herramientas precisas y acostumbrarse a su uso, de manera que se conviertan en un componente más de su cotidianidad.

Pero este proceso que deben interiorizar los estudiantes, debe pasar primero por una correcta estrategia por parte de los docentes, quienes deben implementar la utilización de materiales digitales dentro del aula, además de propiciar dinámicas flexibles de colaboración y socialización entre los estudiantes, y transformarse en su totalidad como maestros.

Finalmente hay que mencionar que la implementación de las TIC, no se podría desarrollar sin una política estatal que lo respalde. Por lo que el proyecto 'PlanesTIC' adelantado por el Ministerio de Educación Nacional ha servido para acompañar a las instituciones educativas en la construcción de planes estratégicos para la incorporación de las nuevas tecnologías.

Andrés Quintero Palomino
El Tiempo - Agosto de 2010

miércoles, 25 de agosto de 2010

LA COMPUTACIÓN EN LA NUBE

La computación en la nube es un cambio radical en las tecnologías de la información , que reduce costos y aumenta la competitividad de las empresas. Avianca, Manuelita y el Sena ya muestran resultados sobre su uso en Colombia.

La forma como la gente trabaja en Avianca se puede dividir en antes y ahora. "Antes, los funcionarios debían desplazarse hasta la sede de la aerolínea para hacer cualquier trabajo", dice Fabio Villegas, presidente de la compañía. "Ahora, tenemos la opción de acceder a nuestros escritorios desde ubicaciones remotas, sin importar si estamos en nuestra casa o en un hotel, en la oficina o en el celular, en Colombia o en cualquier otro país". Antes, el trabajo era más individual, ahora es más y más colaborativo.

El evento que cambió las cosas fue la adopción de un modelo de computación en la nube (cloud computing), una iniciativa que Avianca tomó el año pasado. En este modelo, la información que utiliza una empresa reposa en grandes centros de datos que se encuentran físicamente en cualquier lugar del mundo y los trabajadores acceden a ella a través de internet.

Cuando una empresa decide adoptar la computación en la nube, se despide de sus inventarios de computadores y software y empieza a utilizar terminales pequeños, conectados a la red. Las aplicaciones de software se convierten en un servicio que se paga de acuerdo con el uso y las compañías solo cancelan por el software y los recursos que consumen a través de internet, ya sea con base en el tiempo, la capacidad consumida o el número de usuarios, sin involucrarse en la adecuación de infraestructura. Esa es su principal ventaja: toda clase de organizaciones pueden acceder a software y hardware de última generación, sin pagar por la inversión inicial.

Esto es todo un cambio de paradigma, comparable a lo que ocurrió a comienzos del Siglo XX, cuando las empresas dejaron de tener plantas eléctricas propias y comenzaron a utilizar la electricidad como un servicio suministrado por un externo. En ese momento, un componente crítico de la actividad productiva dejó de ser una parte de la inversión en capital de la empresa y pasó a ser un gasto operacional. Esto redujo la inversión necesaria para poder acceder al servicio y permitió a las firmas concentrarse en aquellas tareas con las que realmente podían crear valor.

La computación en la nube es reconocida hoy como un nuevo estándar mundial. La firma consultora Gartner, uno de los líderes en el análisis de las tendencias de la computación, afirma que "las aplicaciones entregadas como servicios en la nube son la nueva norma para la industria del software". El modelo ha tomado fuerza en Estados Unidos en los últimos años, en gran parte porque la crisis económica ha obligado a las empresas a explorar formas de reducir costos. Según Gartner, los ingresos globales de los servicios de computación en la nube eran de US$58.600 millones en 2009 y crecerán 16% este año y espera que se registren ingresos globales por US$148.800 millones en el año 2014.

Sin embargo, el modelo todavía genera desconfianza en América Latina. Gartner estima que solo el 2% del gasto mundial en estas aplicaciones está en la región. En Colombia, la firma Forrester Research predice que estos servicios generarán más de US$420 millones para 2011.

Por ese motivo, el caso exitoso de Avianca puede llevar a muchas empresas a ensayar este esquema. La aerolínea ha recibido reconocimientos internacionales por este motivo. El pasado 13 de mayo, Avianca fue seleccionada dentro del concurso mundial de innovación de Citrix Synergy 2010 como una de las experiencias más innovadoras del mundo en utilización de internet. La adopción de la computación en la nube le ha permitido a la empresa construir a gran velocidad su estrategia de modernización tecnológica, la cual es uno de los puntos básicos en el proceso de renovación y expansión.

Primero, la estrategia

A partir del año 2005, cuando Avianca inició en firme su nueva etapa de consolidación y expansión, con Synergy Group como accionista mayoritario, se hizo evidente que la renovación de la estructura de tecnologías de información tendría que ser una prioridad estratégica. "La información estaba dispersa por toda la compañía y se manejaban una gran cantidad de aplicaciones", afirma Fabio Villegas. "Muchos PCs eran obsoletos y esto obligaba a grandes inversiones para mantener actualizada la infraestructura. Nos dimos cuenta de que la implementación de nuevas tecnologías de información tendría que ser una pieza central en la estrategia, con el fin de reducir costos y habilitar la generación de nuevos ingresos".

Así, la modernización tecnológica tomó un lugar preponderante en los planes de la empresa, al lado de otros objetivos estratégicos como la modernización de la flota, la ampliación de destinos para carga y pasajeros, la consolidación del negocio de carga y la expansión de mercados.

El reto era extraordinario. Avianca tiene cerca de 7.000 empleados, 1.200 de los cuales trabajan en el centro de operaciones en Bogotá, ciudad cuyo aeropuerto ocupa el primer lugar en volumen de carga transportada en Suramérica y segundo en transporte de pasajeros. Hoy, tras la fusión con Taca, la aerolínea tiene la segunda red de rutas en América Latina y supera los 15 millones de pasajeros al año, siendo una de las más grandes de la región.

La aerolínea, definitivamente, no estaba lista para la transformación. "No se contaba con una administración centralizada de la plataforma tecnológica", afirma Villegas. "Era necesario realizar un gran esfuerzo de control para impedir la fuga de información".

"El proceso de búsqueda de una solución se inició hace dos años", dice un vocero del departamento de tecnología de Avianca. "Al principio, el modelo de computación en la nube no fue considerado como solución. Hicimos algunas pruebas con una aplicación financiera, pero en ese momento no pensamos que este modelo tuviera un gran valor. Fue solo más tarde, cuando Citrix lanzó su plataforma de virtualización, que entendimos que este podía ser el camino".

En ese momento quedaron planteados varios retos para la dirección de la empresa. "Los principales fueron el proceso de selección del sistema que más se adecuara a las necesidades de Avianca, el establecimiento del costo-beneficio que esta plataforma le daría a la aerolínea y la cristalización de una negociación de acuerdo con la situación latinoamericana, sopesando el valor de la innovación versus el riesgo que tenía incursionar con una tecnología nueva en la región", afirma Villegas.

Una de las decisiones más difíciles fue establecer la dimensión del cambio. "Una alternativa era hacerlo gradualmente, limitando el impacto en las primeras etapas. Pero la estrategia de la empresa no daba tiempo para soluciones parciales. Era necesario hacerlo en gran escala de una vez", cuenta Fabio Villegas.

Este sentido de urgencia motivó a la empresa hacia el cambio, con una meta concreta: la inauguración del nuevo edificio, en agosto de 2009. "Veníamos trabajando en el tema cuando nos dieron dos meses para tener todo a punto. Habría sido imposible lograr una migración en esta escala en tan corto tiempo si lo hubiéramos hecho de la forma tradicional", dice el experto de Avianca.

Hoy, la organización administra desde sus servidores 140 aplicaciones, que incluyen desde herramientas de oficina, como Word o Excel, hasta complejos sistemas de gestión interna y de relaciones con los clientes, como SAP. (Vea Avianca, en su nube privada)

Algunos de los beneficios se han visto a través de reducciones de costos. El mantenimiento, por ejemplo, se ha simplificado. Al centralizar la tecnología, si un programa presenta alguna falla, el administrador solo debe arreglarlo en el centro de datos para que el cambio se vea reflejado en todos los puestos de trabajo. Como ya no es necesario tener personal para labores de mantenimiento, los costos por soporte técnico cayeron en más de 50%. "Antes pagábamos US$20 mensuales por cada computador de la compañía y ahora solo US$9", dice Villegas.

La tecnología también ha permitido reemplazar computadores obsoletos por equipos livianos que no tienen discos duros, ventiladores ni fuentes de poder. "Al no tener partes mecánicas, los clientes livianos utilizan 70% menos energía y es posible crear puestos de trabajo en menos de 10 minutos", comenta Alberto Quintero, gerente de cuenta industria y comercio de HP Colombia, firma que suministró los terminales a Avianca.

Estos dispositivos han sido claves para la reducción en costos de tecnología pues, además de que su precio es entre 30% y 35% menor que el de los PC, tienen un tiempo de vida útil de 10 años. Los computadores anteriores debían ser reemplazados después de tres años de uso continuo.

La inversión realizada por Avianca se acercó a los US$1,1 millones y la empresa espera recuperarla en menos de tres años. La solución ya llega a 1.650 colaboradores en el Puente Aéreo, la sede administrativa, los hangares de servicio a las aeronaves y las sedes internacionales en España y Venezuela. Según Villegas, será pieza clave dentro de los procesos de fusión de operaciones que adelanta con el Grupo Synergy, en Brasil, y con la centroamericana Taca. "Hoy, Avianca maneja el concepto de nube interna, que se aplica para todas las empresas del Grupo Synergy, como es el caso de Tampa Cargo. La nube permite compartir la información y las herramientas en las dos empresas en forma simultánea y totalmente segura", dice Villegas.

Uno de los temas difíciles en esta trayectoria ha sido el cambio cultural. "La gente está acostumbrada a tener su propio disco duro, como parte de la oficina", afirma un vocero de la aerolínea. "Cuando llegó el momento de decidir qué clase de equipos teníamos que comprar, encontramos que muchos de los discos duros estaban prácticamente llenos. Sin embargo, cuando fuimos a mirar cuál era el contenido, resulta que se trataba en su mayor parte de archivos personales, videos y cosas que no tenían que ver con el trabajo. Decidimos entonces a favor de los terminales livianos y les asignamos 5 gigas de capacidad a cada persona para almacenar sus archivos".

En un comienzo, este cambio desde los computadores personales hacia la información en la red generó rechazo entre muchos trabajadores de Avianca. "Sin embargo, la actitud ha ido cambiando y hoy ya tenemos numerosos colaboradores que muestran su entusiasmo", dice Fabio Villegas. "La movilidad y la disponibilidad de las aplicaciones desde cualquier lugar generan tanta comodidad y tantas ventajas, que la evaluación en la práctica se torna rápidamente positiva".

El desplazamiento hacia la nube es fundamental para el logro de otros objetivos estratégicos de Avianca. "El modelo nos ha permitido avanzar en los procesos de alianzas para la operación interlínea y de códigos compartidos con aerolíneas de reconocimiento internacional", afirma Villegas.

Por lo demás, el desarrollo en la nube ha convertido a Avianca en una aerolínea líder en tecnología. Por ejemplo, cuando la empresa decidió llevar todas las aplicaciones críticas a la nube, descubrió que el sistema de reservas Amadeus no tenía una versión aplicable en este ambiente. Avianca decidió, entonces, realizar una adaptación de Amadeus para la nube. Esto ha atraído la atención de otras aerolíneas en el mundo.

Más empresas

La nube permite grandes ganancias en flexibilidad, pues hace posible acceder a software y hardware de última generación, sin pagar por la inversión inicial. Además, permite a las empresas atender sus necesidades de expansión geográfica o del número de colaboradores en una forma muy rápida.

A esto se suma la reducción radical en los tiempos de implementación de las soluciones, un elemento clave para pequeñas y medianas empresas. "Los proyectos de cambio tecnológico tienen una duración promedio de seis meses, desde que se conciben hasta que están funcionando", afirma David Alejandro Londoño, director de mercadeo de Telmex Colombia. "En computación en la nube, este tiempo se reduce a uno o dos meses, pues, como la solución ya está implementada, la única demora está en la conexión del servicio", añade.

El modelo tiene importantes ventajas financieras. "Las empresas pueden pasar de un modelo de gastos de capital (Capex) a uno de gastos operativos (Opex). Las nubes pueden ser privadas o públicas. En este último caso, las empresas comparten la infraestructura, lo que reduce los costos por las economías de escala", afirma Eduardo Schvinger, vicepresidente de negocios de cloud computing para CA América Latina.

En Colombia, empresas como Avantel, Bavaria, AV Villas, Fedepalma y Manuelita ya utilizan aplicaciones de productividad y de comunicaciones en el esquema de software como servicios (ver recuadro). Han comenzado con pocos usuarios que han ido incrementando de acuerdo con sus necesidades.

Sin embargo, los beneficios de la computación en la nube van más allá de la reducción de costos y la ganancia en eficiencia. Estos sistemas pueden ayudar a las organizaciones a redefinir lo que hacen y cambiar su propuesta de valor al mercado.

Un buen ejemplo de sus posibilidades lo ofrece el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena). Desde hace un par de años decidió tercerizar toda su operación informática con herramientas de gestión interna, e-learning y productividad basadas en un modelo de computación en la nube, que le ha permitido a esta entidad avanzar más velozmente en su replanteamiento estratégico. "El foco de la institución es ofrecer oportunidades educativas a todos los colombianos y no administrar recursos tecnológicos", comenta Amán Zuluaga, líder del grupo de teleinformática y tecnología educativa del Sena.

El Sena realizó un convenio con Google y Telefónica para entregarles a sus estudiantes cuentas de correo electrónico, herramientas para crear sitios web y aplicaciones de mensajería instantánea, agenda y calendario, procesamiento de textos y hojas de cálculo. En 2009, esa solución fue utilizada por 3,4 millones de personas en el país.

Para Zuluaga, si la institución decidiera crear una solución de e-learning de forma directa y con las mismas características de la que tiene actualmente, la inversión superaría fácilmente los $7.000 millones. "Como utilizamos la infraestructura del proveedor, nuestros costos apenas superan la mitad de esa cifra", afirma.

La computación en la nube estimula el teletrabajo y flexibiliza la operación. Esto puede tener un impacto significativo en empresas que se encuentran en un rápido proceso de expansión. Por ejemplo, Manuelita S.A. está integrando sus servicios de correo electrónico, agenda, videoconferencia e indicadores de gestión en 800 puestos de trabajo distribuidos por el Valle del Cauca, los Llanos Orientales, Bogotá, Perú y Chile.

La estrategia ha representado ahorros de entre el 30% y el 40% en los costos por tecnología y ya impacta otras áreas e indicadores de la compañía. "En la medida en que ahora los empleados pueden crear videoconferencias rápidamente desde sus computadores, esperamos una reducción en el presupuesto para viajes a Chile y Perú", dice Fernando Llano, gerente de tecnología informática de Manuelita. (Vea Manuelita, en la nube pública)

De la misma manera, la computación en la nube se convierte en un gran 'democratizador' del software empresarial, al permitir que las Pymes accedan a las mismas herramientas que utilizan las grandes compañías, a fracción de su costo. "Las Pymes pueden avanzar hacia la excelencia operacional, pues logran tener un rápido acceso a esas aplicaciones", dice Carlos Rodríguez, gerente de desarrollo de negocios en data center de Cisco América Latina.

En particular, las Pyme pueden acceder a modelos de gestión de talla mundial que responden a los estándares más altos de calidad, de manejo de la información y de seguridad. "Puesto que los proveedores de estos servicios ya tienen funcionando esos modelos estandarizados, sus clientes los adoptan automáticamente", opina Gabriel Marcos, gerente de producto centro de datos y outsourcing de Global Crossing para América Latina.

Hoy las Pyme obtienen servicios que antes solo podían tener si invertían fuertemente en la adquisición de equipos. Por ejemplo, Medios y Difusión, una firma dedicada a responsabilidad social y relaciones públicas, ha dotado de todas las herramientas empresariales a sus nueve empleados a través de la nube. "Utilizamos un correo electrónico con el dominio de nuestra empresa, un procesador de textos que nos permite trabajar colaborativamente en los mismos documentos, un programa de agendas personales y compartidas, y un sistema de videoconferencia. El costo de la inversión es de US$10 al año, que es lo que cuesta registrar nuestro dominio en internet", dice Mauricio Jaramillo, gerente de la empresa.


"Gracias al sistema de videoconferencia, nos hemos acercado a clientes potenciales en Ecuador, a quienes solo hubiéramos podido llegar si trasladáramos parte del equipo a Quito", dice el ejecutivo. La propia forma de trabajar con los clientes ha cambiado, pues hoy la empresa desarrolla sus proyectos y crea contenidos en una estrecha colaboración con los clientes, a través de aplicaciones que están en la nube.

La computación en la nube abre oportunidades extraordinarias para incrementar la productividad de empresas de todos los tamaños. No solo reduce costos y tiempos de aplicación, sino que, al soportar el trabajo colaborativo, estimula la creatividad y la innovación y permite acelerar el desarrollo de conexiones entre empresas. La nube, que se está convirtiendo rápidamente en el estándar para el desarrollo de las tecnologías de información, es una gran oleada de cambio todavía en su fase inicial de desarrollo. Las empresas que se suban pronto en esta ola verán en corto tiempo cómo aumenta su competitividad y su velocidad de desarrollo.

Revista Dinero. AGOSTO de 2010