lunes, 9 de febrero de 2009

EL LIBRO ELECTRONICO


Los expertos estiman que el minorista en Internet Amazon ha vendido ya cerca de medio millón de unidades de su lector de libros electrónicos Kindle, si bien la compañía no hace públicas sus cifras de distribución.

Estas navidades el aparato se agotó (en la página de Amazon aún está agotado) pese a que cuesta 359 dólares (unos 277 euros) y el sector vivió la peor campaña navideña de su historia.

La firma presentará este lunes la última generación del lector que posiblemente modificará su diseño con un nuevo teclado y mayor rapidez para descargar páginas gracias a avances en la tecnología E Ink.

La presentación se realizará, curiosamente, en la biblioteca Morgan de Nueva York, cuyos millones de volúmenes en papel podrían ser algún día reemplazados por aparatos como Kindle y sus competidores.

Amazon ha conseguido que su lector haga la lectura prolongada en una pequeña pantalla francamente agradable. La clave está en que la tecnología E Ink convierte al monitor en lo más parecido a la página de un libro eliminando, por ejemplo, la molesta iluminación excesiva.

Kindle tiene el tamaño de un libro de tapas duras, pesa sólo 300 gramos e incluye conexión inalámbrica a Internet que permite descargar volúmenes de la tienda online de Amazon en sólo un minuto sin tener que disponer de un ordenador.

Kindle ha aumentado su oferta de títulos en un 67 por ciento desde su lanzamiento y actualmente tiene un catálogo de 230.000 libros, además de blogs, periódicos y revistas. Cada descarga tiene un precio distinto: un bestseller cuesta, por ejemplo, diez dólares. Analistas de Citigroup ya han calificado al aparato como “el iPod del sector editorial” y pronostican que Amazon ingresará el próximo año unos 1.200 millones de dólares (alrededor de 928 euros) gracias a su lector.

Kindle es posiblemente el más popular, pero no es el único lector de libros electrónicos a la venta en el mercado.

Sony lanzó en octubre de 2006 su Reader, del que se han vendido ya 300.000 unidades. La última versión dispone incluso de pantalla táctil, pero no tiene conexión inalámbrica a Internet como Kindle.

En el sector se rumorea que dos fabricantes asiáticos proyectan el lanzamiento de lectores de libros electrónicos y un informe de Credit Suisse citado por CNN estima que un 16 por ciento de los hogares de EEUU dispondrán de uno de estos aparatos en 2011.

Pero el libro electrónico podría ser en breve algo habitual incluso en la pantalla del teléfono móvil.

Esta misma semana, Google anunció que pondrá a disposición 1,5 millones de títulos de su biblioteca virtual Google Book Search para los usuarios del iPhone de Apple y de los teléfonos que operan con el software Android, desarrollado por el propio buscador.

El servicio será gratuito y permitirá a los usuarios estadounidenses acceder a 1,5 millones de títulos, sólo 500.000 para los de fuera de este país
Frente a Kindle o el lector de Sony, el nuevo servicio de Google no incluye bestsellers y la resolución y tamaño de su pantalla es mucho menor, pero los expertos coinciden en que no hay que subestimar el potencial de los móviles en el sector editorial digital.

Este servicio y otros similares como la aplicación eReader de iPhone permiten al usuario descargar cómodamente contenidos en cualquier lugar usando un aparato que ya tienen y sin tener que gastar entre 300 y 400 dólares en un nuevo lector, apuntan.

El Espectador. Febrero de 2009